Oración Vespertina Diaria

El Oficio comienza.

Busquen al que hace las Pléyades y el Orión, y vuelve las tinieblas en mañana, y hace oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra; el Señor es su Nombre. Amós 5:8

Confesión de Pecado

Confesemos nuestros pecados contra Dios y contra nuestro prójimo.

Dios de misericordia,
confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra,
por lo que hemos hecho
y lo que hemos dejado de hacer.
No te hemos amado con todo el corazón;
no hemos amado a nuestro prójimo
  como a nosotros mismos.
Sincera y humildemente nos arrepentimos.
Por amor de tu Hijo Jesucristo,
ten piedad de nosotros y perdónanos;
así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos,
para gloria de tu Nombre. Amén.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor, nos fortalezca en toda bondad y, por el poder del Espíritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amén.

Invitatorio y Salterio

Oh Dios, dígnate librarnos.
Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: como era
en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.

Luz Alegrante Phos hilaron

Luz alegrante,
claridad pura del sempiterno Padre celestial,
Jesucristo, santo y bendito:
Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,
y nuestros ojos miran la luz vespertina,
te alabamos con himnos, oh Dios: Padre,
  Hijo y Espíritu Santo.
Digno eres de ser alabado en todos los tiempos
  con voces gozosas,
oh Hijo de Dios, Dador de la vida;
por tanto te glorifica el universo entero.

El Salmo

Salmo 107

Parte I Confitemini Domino

1 Den gracias al Señor, porque es bueno, *
porque para siempre es su misericordia.

2 Proclamen los redimidos del Señor *
que él los redimió de la mano del enemigo.

3 El los recogió de entre todos los países, *
del oriente y del occidente,
del norte y del sur.

4 Algunos erraban por el desierto, *
sin hallar camino a una ciudad en donde vivir.

5 Hambrientos y sedientos, *
su alma desfallecía en ellos.

6 Entonces clamaron al Señor en su angustia, *
y los libró de su aflicción.

7 Los dirigió por senda recta, *
para que llegasen a una ciudad en donde vivir.

8 Que den gracias al Señor por su misericordia, *
y las maravillas que hace por sus hijos;

9 Porque satisface a los sedientos, *
y a los hambrientos los colma de bienes.

10 Algunos moraban en oscuridad y tinieblas, *
aprisionados en miseria y en hierros,

11 Por haberse rebelado contra los mandatos de Dios, *
despreciando el consejo del Altísimo.

12 Por eso, con trabajo arduo humilló sus corazones; *
tropezaban, y nadie los socorría.

13 Entonces clamaron al Señor en su angustia, *
y los libró de su aflicción.

14 Los sacó de la oscuridad y de las tinieblas, *
y rompió sus prisiones.

15 Que den gracias al Señor por su misericordia, *
y las maravillas que hace por sus hijos;

16 Porque derriba las puertas de bronce, *
y destroza los cerrojos de hierro.

17 Algunos fueron insensatos y se rebelaron; *
por sus iniquidades fueron afligidos.

18 Aborrecieron todo alimento, *
y llegaron hasta las puertas de la muerte.

19 Entonces clamaron al Señor en su angustia, *
y los libró de su aflicción.

20 Envió su palabra y los sanó; *
los libró del sepulcro.

21 Que den gracias al Señor por su misericordia, *
y las maravillas que hace por sus hijos.

22 Que ofrezcan sacrificios de alabanza, *
y publiquen sus obras con júbilo.

23 Algunos navegaron por el mar, *
comerciando por las aguas profundas.

24 Contemplaron las obras de Dios, *
y sus maravillas en el piélago.

25 Entonces habló, y levantó un viento tempestuoso, *
que alzaba las olas hasta lo alto.

26 Subían al cielo, bajaban al abismo; *
se derretían sus corazones ante el peligro.

27 Titubeaban y se tambaleaban como borrachos, *
y su pericia de nada les valía.

28 Entonces clamaron al Señor en su angustia, *
y los libró de su aflicción.

29 Calmó la tempestad en susurro, *
y apaciguó las olas del mar.

30 Luego se alegraron a causa de la calma, *
y los condujo al ansiado puerto.

31 Que den gracias al Señor por su misericordia, *
y las maravillas que hace por sus hijos.

32 Que lo exalten en la congregación del pueblo, *
y en el consejo de los ancianos lo alaben.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

La Leccion

Juan 4:43-54

43 Pasados esos dos días, Jesús salió de Samaria y siguió su viaje a Galilea.

44 Porque, como él mismo dijo, a un profeta no lo honran en su propia tierra.f

45 Cuando llegó a Galilea, los de aquella región lo recibieron bien, porque también habían ido a la fiesta de la Pascua a Jerusalén y habían visto todo lo que él hizo entonces.g

46 Jesús regresó a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había un alto oficial del rey, que tenía un hijo enfermo en Cafarnaúm.h

47 Cuando el oficial supo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que fuera a su casa y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir.

48 Jesús le contestó: Ustedes no creen, si no ven señales y milagros.

49 Pero el oficial le dijo: Señor, ven pronto, antes que mi hijo se muera.

50 Jesús le dijo entonces: Vuelve a casa; tu hijo vive. El hombre creyó lo que Jesús le dijo, y se fue.

51 Mientras regresaba a su casa, sus criados salieron a su encuentro y le dijeron: ¡Su hijo vive!

52 ƒl les preguntó a qué hora había comenzado a sentirse mejor su hijo, y le contestaron: Ayer a la una de la tarde se le quitó la fiebre.

53 El padre cayó entonces en la cuenta de que era la misma hora en que Jesús le dijo: "Tu hijo vive"; y él y toda su familia creyeron en Jesús.

54 Esta fue la segunda señal milagrosa que hizo Jesús, cuando volvió de Judea a Galilea.

Palabra del Señor.
  Demos gracias a Dios.

10 Cántico de Simeón Nunc dimittis
San Lucas 2:29-32

Ahora despides, Señor, a tu siervo, *
  conforme a tu palabra, en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, *
  a quien has presentado ante todos los pueblos:
Luz para alumbrar a las naciones, *
  y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
  como era en el principio, ahora y siempre,
  por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso,
  creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
  Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
    y nació de la Virgen María.
  Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
  Fue crucificado, muerto y sepultado.
  Descendió a los infiernos.
  Al tercer día resucitó de entre los muertos.
  Subió a los cielos,
    y está sentado a la diestra de Dios Padre.
  Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
  la santa Iglesia católica,
  la comunión de los santos,
  el perdón de los pecados,
  la resurrección de los muertos,
  y la vida eterna. Amén.

Plegarias

Padre nuestro que estás en el cielo,
  santificado sea tu Nombre,
  venga tu reino,
  hágase tu voluntad,
    en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
  como también nosotros perdonamos
    a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
  y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
  tuyo es el poder,
  y tuya es la gloria,
  ahora y por siempre. Amén.

Sufragios

Que esta noche sea santa, buena y pacífica,
Te rogamos, Señor.
Que tus santos ángeles nos conduzcan por los senderos
de paz y de benevolencia,
Te rogamos, Señor.
Que nos perdones y absuelvas de nuestros pecados y
ofensas,
Te rogamos, Señor.
Que haya paz para tu Iglesia y para todo el mundo,
Te rogamos, Señor.
Que partamos de esta vida en tu fe y temor, y no seamos
condenados ante el gran tribunal de Cristo.
Te rogamos, Señor.
Que tu Espíritu Santo nos una en la comunión de
[_______ y] todos tus santos, encomendándonos los
unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo,
Te rogamos, Señor.

Colecta del día: Pentecostés: Propio 14

Otórganos, te suplicamos, oh Señor, el espíritu de pensar y hacer siempre lo justo; para que nosotros, que sin ti no podemos existir, seamos capaces, con tu ayuda, de vivir según tu voluntad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Colecta para los viernes

Señor Jesucristo, por tu muerte quitaste el aguijón de la muerte: Concede a tus siervos que caminemos de tal modo en la fe hacia el lugar a donde tú nos has precedido, que al fin durmamos apaciblemente en ti, y despertemos a tu semejanza; por amor de tu tierna misericordia. Amén.

Colecta por ayuda en todo peligro

Sé nuestra luz en las tinieblas, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y riesgos de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Por la misión de la Iglesia

Oh Dios, tú manifiestas en tus siervos las señales de tu presencia: Envía sobre nosotros el Espíritu de amor, para que en el compañerismo mutuo tu gracia abundante se acreciente entre nosotros; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Acción de Gracias en General

Dios omnipotente, Padre de toda misericordia,
nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente
  te damos gracias
por todo tu amor y benignidad
a nosotros y a todos los seres humanos.
Te bendecimos por nuestra creación, preservación
y todas las bendiciones de esta vida;
pero sobre todo por tu amor inmensurable
en la redención del mundo por nuestro Señor Jesucristo;
por los medios de gracia, y la esperanza de gloria.
Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades
de tal manera que, con un corazón verdaderamente
  agradecido,
proclamemos tus alabanzas,
no sólo con nuestros labios, sino también con nuestras vidas,
entregándonos a tu servicio y caminando en tu presencia,
en santidad y justicia, todos los días de nuestra vida;
por Jesucristo nuestro Señor,
a quien, contigo y el Espíritu Santo,
sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amén.

La bendición

Bendigamos al Señor.
Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros, puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemos pedir o pensar: Gloria a él en la Iglesia de generación en generación, y en Cristo Jesús por los siglos de los siglos. Amén. Efesios 3:20, 21