Oraciòn Matutina Diaria

Versículos de las Sagradas Escrituras

Velen, porque no saben cuándo vendráel señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche,o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando vengade repente, no los halle durmiendo. San Marcos 13:35, 36

Confesión de Pecado

Confesemos nuestros pecados contra Dios y contranuestro prójimo.

Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros,perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor,nos fortalezca en toda bondad y, por el poder del EspírituSanto, nos conserve en la vida eterna. Amén.

Invitatorio

Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca proclamará tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo:
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Nuestro Rey y Salvador se acerca: vengan yadorémosle.

Jubilate Salmo 100

Regocíjense en el Señor, pueblos todos; *
sirvan al Señor con alegría;
vengan ante su presencia con cánticos.
Sepan que el Señor es Dios; *
él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.
Entren por sus puertas con acción de gracias,
en sus atrios con alabanza; *
denle gracias, y bendigan su Nombre;
Porque el Señor es bueno;
para siempre es su misericordia; *
su fidelidad perdura de generación en generación.

Antífona

Nuestro Rey y Salvador se acerca: vengan yadorémosle.

Salmo 1

1 Bienaventurado el que no anduvo en consejo de malos, *
ni estuvo en camino de Pecadores,
ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

2 Sino que en la ley del Señor está su delicia, *
y en su ley medita de día y de noche.

3 Será como el árbol plantado junto a corrientes de aguas,
que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae, *
y todo lo que hace prosperará.

4 No así los malos, no así, *
que son como el tamo que arrebata el viento.

5 Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, *
ni los pecadores en la congregación de los justos;

6 Porque el Señor conoce el camino de los justos, *
mas la senda de los malos perecerá.

Salmo 2

1 ¿Por qué se amotinan las gentes, *
y los pueblos piensan cosas vanas?

2 ¿Por qué se levantan los reyes de la tierra,
y príncipes consultan unidos *
contra el Señor y contra su Ungido?

3 "Rompamos sus ligaduras", dicen; *
"echemos de nosotros sus cuerdas".

4 El que mora en los cielos se ríe; *
el Señor se burla de ellos.

5 Luego les habla en su furor, *
y los turba con su ira, diciendo:

6 "Yo mismo he puesto mi rey *
sobre Sión, mi santo monte".

7 Yo publicaré el decreto: *
El Señor me ha dicho: "Mi Hijo eres tú;
yo te engendré hoy.

8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones, *
y como posesión tuya los confines de la tierra.

9 Los quebrantarás con vara de hierro, *
como vasija de alfarero los desmenuzarás".

10 Ahora, pues, oh reyes, sean prudentes; *
admitan amonestación, jueces de la tierra.

11 Sirvan al Señor con temor, *
y alégrense con temblor.

12 Honren al Hijo, para que no se enoje,
y perezcan en el camino; *
pues se inflama de pronto su ira.

13 Bienaventurados son *
todos los que en él confían.

Salmo 3

1 Oh Señor, ¡cuánto se han multiplicado mis adversarios! *
Muchos son los que se levantan contra mí.

2 Muchos son los que de mí dicen: *
"No hay salvación para él en Dios".

3 Mas tu, oh Señor, eres escudo alrededor de mí; *
mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

4 Con mi voz clamé al Señor, *
y él me respondió desde su santo monte.

5 Yo me acosté y dormí, *
y desperté, porque el Señor me sustentaba.

6 No temeré a diez millares de gente, *
que pusieron sitio contra mí.

7 ¡Levántate, oh Señor; sálvame, oh Dios mío! *
Por cierto, herirás a todos mis enemigos en la quijada;
los dientes de los perversos quebrantarás.

8 La salvación es del Señor; *
sobre tu pueblo sea tu bendición.

Gloria Patri

Gloria al Padre, y al Hijo y al EspírituSanto:
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Isaías 1:10-20

10 Jefes de Sodoma, escuchen la palabra del Señor;
pueblo de Gomorra, oye atentamente
lo que nuestro Dios te va a enseñar.

11 El Señor dice:
"¿Para qué me traen tantos sacrificios?
Ya estoy harto de sus holocaustos de carneros
y de la grasa de los terneros;
me repugna la sangre de los toros, carneros y cabritos.

12 Ustedes vienen a presentarse ante mí,
pero ¿quién les pidió que pisotearan mis atrios?

13 No me traigan más ofrendas sin valor;
no soporto el humo de ellas.
Ustedes llaman al pueblo
a celebrar la luna nueva y el sábado,
pero yo no soporto las fiestas de gente que practica el mal.

14 Aborrezco sus fiestas de luna nueva y sus reuniones;
¡se me han vuelto tan molestas
que ya no las aguanto!

15 Cuando ustedes levantan las manos para orar,
yo aparto mis ojos de ustedes;
y aunque hacen muchas oraciones,
yo no las escucho.
Tienen las manos manchadas de sangre.

16 ¡Lávense, límpiense!
¡Aparten de mi vista sus maldades!
¡Dejen de hacer el mal!

17 ¡Aprendan a hacer el bien,
esfuércense en hacer lo que es justo,
ayuden al oprimido,
hagan justicia al huérfano,
defiendan los derechos de la viuda!"

18 El Señor dice:
"Vengan, vamos a discutir este asunto.
Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo,
yo los dejaré blancos como la nieve;
aunque sean como tela teñida de púrpura,
yo los dejaré blancos como la lana.

19 Si aceptan ser obedientes,
comerán de lo mejor que produce la tierra;

20 pero si insisten en ser rebeldes,
morirán sin remedio en la guerra."
El Señor mismo lo ha dicho.

Cántico 9 Primer Cántico de Isaías Ecce, Deus

Isaías 12:2-6

He aquí es Dios quien me salva;*
confiaré en él y no temeré.
Mi fortaleza y mi refugio es el Señor;*
él se hizo mi Salvador.
Sacarán ustedes aguas con júbilo *
de las fuentes de salvación.
Aquel día dirán: *
Den gracias al Señor e invoquen su Nombre.
Cuenten a los pueblos sus hazañas;
pregonen que su Nombre es excelso.
Canten alabanzas al Señor, porque ha hecho cosas sublimes,
y esto es conocido por toda la tierra.
Vitoreen, habitantes de Sión, con gritos de júbilo, *
porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

1 Tesalonicenses 1:1-10

1 Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la comunidad de los creyentes de la ciudad de Tesalónica, que están unidos a Dios el Padre y al Señor Jesucristo. Que Dios derrame su gracia y su paz sobre ustedes.

2 Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, y los recordamos en nuestras oraciones.

3 Continuamente recordamos qué activa ha sido su fe, qué servicial su amor, y qué fuerte en los sufrimientos su esperanza en nuestro Señor Jesucristo, delante de nuestro Dios y Padre.

4 Hermanos amados por Dios, sabemos que él los ha escogido.

5 Pues cuando nosotros les anunciamos el evangelio, no fue solamente con palabras, sino que lo hicimos también con demostraciones del poder de Dios y de la actividad del Espíritu Santo, y con una gran abundancia de gracias. Bien saben cómo nos portamos entre ustedes, buscando su propio bien.

6 Ustedes, por su parte, siguieron nuestro ejemplo y el ejemplo del Señor, y recibieron el mensaje con la alegría que el Espíritu Santo les daba en medio de grandes sufrimientos.

7 De esta manera llegaron a ser un ejemplo para todos los creyentes en las regiones de Macedonia y Acaya.

8 Partiendo de ustedes, el mensaje del Señor se ha extendido, no solo por Macedonia y Acaya, sino por todas partes, y se sabe de la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que ya no es necesario que nosotros digamos nada.

9 Al contrario, ellos mismos hablan de nuestra llegada a ustedes y de cómo ustedes abandonaron los ídolos y se volvieron al Dios vivo y verdadero para servirle

10 y esperar que vuelva del cielo Jesús, el Hijo de Dios, al cual Dios resucitó. Jesús es quien nos salva del terrible castigo que viene.

Cántico 19 Cántico de los Redimidos Magna et mirabilia

Apocalipsis 15: 3-4

Grandes y asombrosas son tus obras,*
Señor Dios, Rey del universo;
Justos y fidedignos tus caminos,*
oh Rey de los siglos.

¿Quién no te acatará y bendecirá tu Nombre? *
Tú sólo eres el Santo.
Todas las naciones vendrán y se postrarán ante ti,*
Pues tus hechos justos se hicieron manifiestos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Lucas 20:1-8

1 Un día, mientras Jesús estaba en el templo enseñando a la gente y anunciando la buena noticia, llegaron los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos,

2 y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te dio esta autoridad?

3 Jesús les contestó: Yo también les voy a hacer una pregunta. Respóndanme:

4 ¿Quién envió a Juan a bautizar, Dios o los hombres?

5 Comenzaron a discutir unos con otros: "Si respondemos que Dios lo envió, va a decir: '¿Por qué no le creyeron?'

6 Y no podemos decir que fueron los hombres, porque la gente nos matará a pedradas, ya que todos están seguros de que Juan era un profeta."

7 Así que respondieron que no sabían quién había enviado a Juan a bautizar.

8 Entonces Jesús les contestó: Pues yo tampoco les digo con qué autoridad hago esto.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
y nació de la Virgen Maria.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos.
Subió a los cielos,
y está sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados,
la resurrección de los muertos,
y la vida eterna. Amén.

Sufragios B

Señor, salva a tu pueblo, y bendicetu heredad;

Gobiérnalos y susténtalos para siempre.

De día en día te bendecimos;

Alabamos tu Nombre perpetuamente.

Guárd anos, Señor, sin pecadoen este día;

Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad.

Señor, muéstranos tu amor y misericordia;

Porque sólo en ti confiamos.

En ti, Señor, está nuestra esperanza;

Que nuestra esperanza nunca sea en vano.

Primer Domingo de Adviento

Dios todopoderoso, danos gracia para despojarnos de las obras de las tinieblas y revestirnos con las armas de la luz, ahora en esta vida mortal, en la cual Jesucristo tu Hijo, con gran humildad, vino a visitarnos; a fin de que en el día postrero, cuando vuelva con majestad gloriosa a juzgar a vivos y muertos, resucitemos a la vida inmortal; mediante él, quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Por la misión

Señor Jesucristo, tú extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revístenos con tu Espíritu del tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre.

Colecta por la pazOh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu protección, no temamos la fuerza de ningún adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Señor.

Por las personas de todas clases y condiciones

Oh Dios, creador y conservador del género humano: Te rogamos humildemente por las personas de todas clases y condiciones, suplicándote que te dignes hacerles conocer tus caminos y tu salud eterna a todas las naciones. Muy especialmente te rogamos por tu santa Iglesia universal; para que sea dirigida y gobernada por tu Santo Espíritu, a fin de que todos los que profesan y se llaman cristianos sean conducidos por el camino de la verdad, y guarden la fe en unidad de espíritu, en vínculo de paz y en rectitud de vida. Finalmente, encomendamos a tu bondad paternal a todos los que de cualquier manera están afligidos o angustiados en mente, cuerpo o condición [especialmente aquéllos por íos que se desean nuestras oracionesl; suplicándote les consueles y alivies, según sus diversas necesidades, dándoles paciencia en sus sufrimientos y una feliz liberación de todas sus aflicciones. Te lo pedimos por amor de Jesucristo nuestro Señor.

Por los pob res y desamparados

Dios de todo poder y misericordia, recordamos en tu presencia a los pobres y desamparados, a quienes nos es fácil olvidar: los indigentes y los que carecen de hogar, los ancianos y los enfermos, y los que no tienen quien cuide de ellos. Ayúdanos a sanar a los quebrantados de cuerpo o espíritu, y a convertir su tristeza en alegría. Concede esto, oh Padre, por amor a tu Hijo, que por nosotros se hizo pobre, Jesucristo nuestro Señor.

Por los que viven solos

Oh Dios todopoderoso, cuyo Hijo no tuvo donde recostar la cabeza: Haz que aquéllos que viven solos no se sientan abandonados en su soledad, sino que, siguiendo las huellas de Jesús, encuentren plenitud de vida, amándote a ti y al prójimo; por Jesucristo nuestr Señor.

Acto de dedicación personal

Dios todopoderoso y eterno, de tal modo atrae nuestro corazón hacia ti, dirige nuestra mente, inspira nuestra imaginación y gobierna nuestra voluntad, que seamos totalmente tuyos, dedicados por completo a ti. Te rogamos nos uses según tu voluntad, y siempre para tu gloria y el bienestar de tu pueblo; por Jesucristo nuestro Señor y Salvador.

Acción de Gracias en General

Dios omnipotente, Padre de toda misericordia, nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente te damos gracias por todo tu amor y benignidad a nosotros y a todos los seres humanos. Te bendecimos por nuestra creación, preservación y todas las bendiciones de esta vida; pero sobre todo por tu amor inmensurable en la redención del mundo por nuestro Señor Jesucristo; por los medios de gracia, y la esperanza de gloria. Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades de tal manera que, con un corazón verdaderamente agradecido, proclamemos tus alabanzas, no sólo con nuestros labios, sino también con nuestras vidas, entregándonos a tu servicio y caminando en tu presencia, en santidad y justicia, todos los días de nuestra vida; por Jesucristo nuestro Señor, a quien, contigo y el Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida enterna.

Benedición

Bendigamos al Señor.

Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros,puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemospedir o pensar: Gloria a él en la Iglesia de generaciónen generación,.y en Cristo Jesús por los siglosde los siglos. Amén. Efesios 3:20, 21