Domingo, Adviento I
Oraciòn Matutina Diaria

Versículos de las Sagradas Escrituras

Velen, porque no saben cuándo vendráel señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche,o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando vengade repente, no los halle durmiendo. San Marcos 13:35, 36

Confesión de Pecado

Confesemos nuestros pecados contra Dios y contranuestro prójimo.

Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros,perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor,nos fortalezca en toda bondad y, por el poder del EspírituSanto, nos conserve en la vida eterna. Amén.

Invitatorio

Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca proclamará tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo:
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Nuestro Rey y Salvador se acerca: vengan yadorémosle.

Venite Salmo 95:1-7

Vengan, cantemos alegremente al Señor; *
aclamemos con júbilo a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia con alabanza, *
vitoreándole con cánticos;
Porque el Señor es Dios grande, *
y Rey grande sobre todos los dioses.
En su mano están las profundidades de la tierra, *
y las alturas de los montes son suyas.
Suyo el mar, pues él lo hizo, *
y sus manos formaron la tierra seca.
Vengan, adoremos y postrémonos; *
arrodillémonos delante del Señor nuestro Hacedor;
Porque él es nuestro Dios;
nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. *
¡Ojalá escuchen hoy su voz!

Antífona

Nuestro Rey y Salvador se acerca: vengan yadorémosle.

Salmo 146 Lauda anima mea

1 ¡Aleluya!
Alaba, alma mía, al Señor; *
alabaré al Señor mientras viva;
cantaré alabanzas a mi Dios mientras exista.

2 No confíes en los príncipes, ni en ningún hijo de Adán, *
porque no hay en ellos seguridad.

3 Al exhalar el espíritu, vuelven al polvo, *
y en ese día perecen todos sus planes.

4 ¡Dichosos aquéllos cuya ayuda es el Dios de Jacob, *
cuya esperanza está en el Señor su Dios!

5 El cual hizo los cielos y la tierra,
el mar, y cuanto en ellos hay, *
que guarda su promesa para siempre;

6 Que hace justicia a los oprimidos, *
y da pan a los hambrientos.

7 El Señor liberta a los cautivos;
el Señor abre los ojos a los ciegos; *
el Señor levanta a los caídos;

8 El Señor ama a los justos;
el Señor protege a los forasteros; *
sostiene al huérfano y a la viuda,
pero trastorna el camino de los malvados.

9 Reinará el Señor para siempre, *
tu Dios, oh Sión, de generación en generación.
¡Aleluya!

Salmo 147 Laudate Dominum

1 ¡Aleluya!
¡Cuán bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios! *
¡Cuán agradable es honrarle con loores!

2 El Señor reconstruye Jerusalén; *
a los desterrados de Israel recoge.

3 El sana a los quebrantados de corazón, *
y venda sus heridas.

4 Cuenta el número de las estrellas; *
a todas ellas llama por su nombre.

5 Grande es el Señor nuestro, incomparable su poder, *
infinita su sabiduría.

6 El Señor levanta a los humildes, *
mas humilla hasta el polvo a los malvados.

7 Canten al Señor con acción de gracias; *
toquen el arpa a nuestro Dios.

8 El cubre los cielos de nubes, *
y prepara la lluvia para la tierra;

9 Hace brotar la hierba en los montes, *
y plantas verdes para la humanidad.

10 Da alimento a los ganados, *
y a las crías de cuervo que graznan.

11 No se deleita en el vigor del caballo, *
ni se complace en la fortaleza del hombre.

12 Se complace el Señor en los que le veneran, *
en los que confían en su gracia y favor.

13 Glorifica al Señor, oh Jerusalén; *
alaba a tu Dios, oh Sión;

14 Porque ha fortalecido los cerrojos de tus puertas; *
ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

15 Ha establecido la paz en tus fronteras; *
te sacia con lo mejor del trigo.

16 El envía su decreto a la tierra, *
y su palabra corre veloz.

17 Despliega la nieve como lana; *
derrama la escarcha como ceniza.

18 Esparce su granizo como migajas; *
ante su frío, ¿quién resistirá?

19 Envía su palabra, y se derriten; *
sopla su viento, y corren las aguas.

20 Declara su palabra a Jacob, *
sus estatutos y sus juicios a Israel.

21 No ha tratado así a ninguna otra nación, *
ni les ha dado a conocer sus mandatos.
Aleluya !

Gloria Patri

Gloria al Padre, y al Hijo y al EspírituSanto:
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Isaías 1:1-9

1 Profecías que Isaías, hijo de Amós, recibió por revelación acerca de Judá y Jerusalén, durante los reinados de Ozías, Jotam, Ahaz y Ezequías en Judá.

2 Cielo y tierra,
escuchen lo que el Señor dice:
"Crié hijos hasta que fueron grandes,
pero ellos se rebelaron contra mí.

3 El buey reconoce a su dueño
y el asno el establo de su amo;
pero Israel, mi propio pueblo,
no reconoce ni tiene entendimiento."

4 ¡Ay, gente pecadora,
pueblo cargado de maldad,
descendencia de malhechores,
hijos pervertidos!
Se han alejado del Señor,
se han apartado del Dios Santo de Israel,
lo han abandonado.

5 Ustedes se empeñan en ser rebeldes,
y en su cuerpo ya no hay donde castigarlos.
Tienen herida toda la cabeza,
han perdido las fuerzas por completo.

6 De la punta del pie a la cabeza
no hay nada sano en ustedes;
todo es heridas, golpes, llagas abiertas;
nadie se las ha curado ni vendado,
ni les ha calmado los dolores con aceite.

7 Su país ha quedado hecho un desierto,
y arden en llamas las ciudades.
En la propia cara de ustedes
los enemigos se comen lo que ustedes sembraron.
Todo ha quedado hecho un desierto,
como Sodoma cuando fue destruida.

8 Sión nada más ha quedado en pie,
sola cual choza en medio de un viñedo,
sola cual cobertizo en medio de un melonar,
sola cual ciudad rodeada por el enemigo.

9 Si el Señor todopoderoso
no hubiera dejado a unos cuantos de nosotros,
ahora mismo estaríamos como Sodoma y Gomorra.

Cántico11 Tercer Cántico de Isaías Surge, illuminare

Isaías 60:1-3, 11a, 14C, 18-19

Surge, ilumina, pues ha llegado tu luz, *
y la gloria del Señor sobre ti ha amanecido.
Mira cómo las tinieblas cubren la tierra, *
y densa oscuridad a los pueblos.
Mas sobre ti amanece el Señor, *
y su gloria aparece sobre ti.
Correrán las naciones a tu luz, *
y los reyes a la claridad de tu alborada.
Abiertas de continuo estarán tus puertas; *
ni de día ni de noche se cerrarán.
Te llamarán la Ciudad del Señor, *
la Sión del Santo de Israel.
No se oirá más de violencia en tu tierra, *
ni de ruina o destrucción en tus fronteras.
Llamarás a tus murallas, Salvación, *
y a tus puertas, Alabanza.
El sol no será para ti ya más tu luz del día, *
ni de noche necesitarás el lustre de la luna.
Tendrás al Señor por luz eterna, *
y tu Dios será tu gloria.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

2 Pedro 3:1-10

1 Esta es, queridos hermanos, la segunda carta que les escribo. En las dos he querido, con mis consejos, hacerlos pensar rectamente.

2 Acuérdense de lo que en otro tiempo dijeron los santos profetas; y del mandamiento del Señor y Salvador, que los apóstoles les enseñaron a ustedes.

3 Sobre todo tengan esto en cuenta: que en los días últimos vendrá gente que vivirá de acuerdo con sus propios malos deseos, y que en son de burla

4 preguntará: "¿Qué pasó con la promesa de que Cristo iba a volver? Ya murieron nuestros padres, y todo sigue igual desde que el mundo fue creado."

5 Esa gente no quiere darse cuenta de que desde tiempos antiguos ya existía el cielo, y también la tierra, que Dios con su palabra hizo salir del agua y la mantiene en medio del agua.

6 También por medio del agua del diluvio fue destruido el mundo de entonces.

7 Pero los cielos y la tierra que ahora existen, están reservados para el fuego por el mismo mandato de Dios. Ese fuego los quemará en el día del juicio y de la perdición de los malos.

8 Además, queridos hermanos, no olviden que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.

9 No es que el Señor se tarde en cumplir su promesa, como algunos suponen, sino que tiene paciencia con ustedes, pues no quiere que nadie muera, sino que todos se vuelvan a Dios.

10 Pero el día del Señor vendrá como un ladrón. Entonces los cielos se desharán con un ruido espantoso, los elementos serán destruidos por el fuego, y la tierra, con todo lo que hay en ella, quedará sometida al juicio de Dios.

Cántico 16 Cántico de Zacarías Benedictus Dominus Deus

San Lucas 1:68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,*
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
Suscitándonos un poderoso Salvador*
en la casa de David su siervo,
Según lo había predicho desde antiguo *
por boca de sus santos profetas.
Es el Salvador que nos libra de nuestros enemigos, *
y de la mano de todos los que nos odian,
Realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, *
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán;
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,*
le sirvamos con santidad y justicia
en su presencia, todos nuestros días.
Ya ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,*
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
Anunciando a su pueblo la salvación,*
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,*
nos visitará el sol que nace de lo alto,
Para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,*
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Mateo 25:1-13

1 "Sucederá entonces con el reino de los cielos como lo que sucedió en una boda: diez muchachas tomaron sus lámparas de aceite y salieron a recibir al novio.

2 Cinco de ellas eran despreocupadas y cinco previsoras.

3 Las despreocupadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo;

4 en cambio, las previsoras llevaron sus botellas de aceite, además de sus lámparas.

5 Como el novio tardaba en llegar, les dio sue–o a todas, y por fin se durmieron.

6 Cerca de la medianoche, se oyó gritar: '¡Ya viene el novio! ¡Salgan a recibirlo!'

7 Todas las muchachas se levantaron y comenzaron a preparar sus lámparas.

8 Entonces las cinco despreocupadas dijeron a las cinco previsoras: 'Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando.'

9 Pero las muchachas previsoras contestaron: 'No, porque así no alcanzará ni para nosotras ni para ustedes. Más vale que vayan a donde lo venden, y compren para ustedes mismas.'

10 Pero mientras aquellas cinco muchachas fueron a comprar aceite, llegó el novio, y las que habían sido previsoras entraron con él en la boda, y se cerró la puerta.

11 Después llegaron las otras muchachas, diciendo: '¡Se–or, se–or, ábrenos!'

12 Pero él les contestó: 'Les aseguro que no las conozco.'

13 "Manténganse ustedes despiertos a–adió Jesús, porque no saben ni el día ni la hora.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
y nació de la Virgen Maria.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos.
Subió a los cielos,
y está sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados,
la resurrección de los muertos,
y la vida eterna. Amén.

Sufragios A

Señor, muéstranos tu misericordia;

Y concédenos tu salvación.

Reviste a tus ministros de justicia;

Que cante tu pueblo de júbilo.

Establece, Señor, la paz en todo elmundo;

Porque sólo en ti vivimos seguros.

Protege, Señor, a esta nación;

Y guianos por la senda de justicia y de verdad.

Que se conozcan en la tierra tus caminos;

Y entre los pueblos tu salvación.

Señor, que no se olvide a los necesitados;

Ni se arranque la esperanza a los pobres.

Señor, crea en nosotros un corazónlimpio;

Y susténtanos con tu Santo Espíritu.

Primer Domingo de Adviento

Dios todopoderoso, danos gracia para despojarnos de las obras de las tinieblas y revestirnos con las armas de la luz, ahora en esta vida mortal, en la cual Jesucristo tu Hijo, con gran humildad, vino a visitarnos; a fin de que en el día postrero, cuando vuelva con majestad gloriosa a juzgar a vivos y muertos, resucitemos a la vida inmortal; mediante él, quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Por la misión

Oh Dios, que has hecho de una sola sangre a todos los pueblos de la tierra, y enviaste a tu bendito Hijo a predicar la paz, tanto a los que están lejos como a los que están cerca: Concede que la gente en todo lugar te busque y te encuentre; trae a las naciones a tu redil; derrama tu Espíritu sobre toda carne; y apresura la venida de tu reino; por Jesucristo nuestro Señor. Colecta para los domingos

Oh Dios, tú nos alegras con el recuerdo semanal de la gloriosa resurrección de tu Hijo nuestro Señor: Concédenos tal bendición en este día, mediante nuestra adoración, que ocupemos todos los días de esta semana en tu favor; por Jesucristo nuestro Señor. Amen.

Por la iglesia

Padre bondadoso, te rogamos por tu santo Iglesia Católica. Llénala de toda verdad, en toda verdad, con toda paz. donde esté corrompida, purifícala; donde esté en error, dirígela; donde se haya extraviada, refórmala. En lo que sea justa, fortalécela; de cuanto carezca, provéela; y donde esté dividida, reúnela; por amor de Jesucristo tu Hijo nuestro salvador.

Por los músicos y artistas en la Iglesia

Oh Dios, tú eres la vida de los que viven, la luz de los fieles, la fortaleza de los que trabajan, y el descanso de los muertos: Te damos gracias por las bendiciones del día que termina, y humildemente te suplicamos nos des tu protección durante la noche que comienza. Llévanos en seguridad hasta las horas del alba; por aquél que murió y resucitó por nosotros, tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo. Amén

Por las familias

Omnipotente Dios, nuestro Padre celestial, que constituyes en familias al solitario: Encomendamos a tu cuidado continuo los hogares donde mora tu pueblo. Aparta de ellos, te suplicamos, toda raíz de amargura, deseo de vanagloria y orgullo de vida. Llénalos de fe, virtud, conocimiento, moderación, paciencia y santidad. Enlaza en afecto constante a los que han sido hechos una sola carne en el santo matrimonio. Vuelve los corazones de los padres hacia los hijos, y los corazones de los hijos hacia los padres; y de tal manera enciende la caridad entre todos nosotros, que estemos siempre afectuosamente unidos en amor fraternal; mediante Jesucristo nuestro Señor.

Oración atribuida a San Francisco de Asís

Señor, haznos instrumentos de tu paz.
Donde haya odio, sembremos amor;
donde haya ofensa, perdón;
donde haya discordia, uníon;
donde haya duda, fe;
donde haya desesperación, esperanza;
donde haya tinieblas, luz;
donde haya tristeza, gozo.
Concede que no busquemos ser consolados, sino consolar;
ser comprendidos, sino comprender;
ser amados, sino amar.
Porque dado, es como recibimos;
perdonando, es como somos perdonados;
y muriendo, es como nacemos a la vida entera.

Acción de Gracias en General

Dios omnipotente, Padre de toda misericordia, nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente te damos gracias por todo tu amor y benignidad a nosotros y a todos los seres humanos. Te bendecimos por nuestra creación, preservación y todas las bendiciones de esta vida; pero sobre todo por tu amor inmensurable en la redención del mundo por nuestro Señor Jesucristo; por los medios de gracia, y la esperanza de gloria. Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades de tal manera que, con un corazón verdaderamente agradecido, proclamemos tus alabanzas, no sólo con nuestros labios, sino también con nuestras vidas, entregándonos a tu servicio y caminando en tu presencia, en santidad y justicia, todos los días de nuestra vida; por Jesucristo nuestro Señor, a quien, contigo y el Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida enterna.

Benedición

Bendigamos al Señor.

Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros,puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemospedir o pensar: Gloria a él en la Iglesia de generaciónen generación,.y en Cristo Jesús por los siglosde los siglos. Amén. Efesios 3:20, 21

Oracion

Oración Matutina Diaria

Velen, porque no saben cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no los halle durmiendo. San Marcos 13:35, 36

Invitatorio y Salterio

Nuestro Rey y Salvador se acerca: vengan y adorémosle.

Señor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamará tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. ¡Aleluya!

Jubilate Salmo 100
Regocíjense en el Señor, pueblos todos; *
sirvan al Señor con alegría;
vengan ante su presencia con cánticos.
Sepan que el Señor es Dios; *
él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.
Entren por sus puertas con acción de gracias,
en sus atrios con alabanza; *
denle gracias, y bendigan su Nombre;
Porque el Señor es bueno;
para siempre es su misericordia; *
su fidelidad perdura de generación en generación.

Salmo 146
¡Aleluya!
Alaba, alma mía, al Señor; *
alabaré al Señor mientras viva;
cantaré alabanzas a mi Dios mientras exista.
No confíes en los príncipes, ni en ningún hijo de Adán, *
porque no hay en ellos seguridad.
Al exhalar el espíritu, vuelven al polvo, *
y en ese día perecen todos sus planes.
¡Dichosos aquéllos cuya ayuda es el Dios de Jacob, *
cuya esperanza está en el Señor su Dios!
El cual hizo los cielos y la tierra,
el mar, y cuanto en ellos hay, *
que guarda su promesa para siempre;
Que hace justicia a los oprimidos, *
y da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos;
el Señor abre los ojos a los ciegos; *
el Señor levanta a los caídos;
El Señor ama a los justos;
el Señor protege a los forasteros; *
sostiene al huérfano y a la viuda,
pero trastorna el camino de los malvados.
Reinará el Señor para siempre, *
tu Dios, oh Sión, de generación en generación.
¡Aleluya!

Salmo 147
¡Aleluya!
¡Cuán bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios! *
¡Cuán agradable es honrarle con loores!
El Señor reconstruye Jerusalén; *
a los desterrados de Israel recoge.
El sana a los quebrantados de corazón, *
y venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas; *
a todas ellas llama por su nombre.
Grande es el Señor nuestro, incomparable su poder, *
infinita su sabiduría.
El Señor levanta a los humildes, *
mas humilla hasta el polvo a los malvados.
Canten al Señor con acción de gracias; *
toquen el arpa a nuestro Dios.
El cubre los cielos de nubes, *
y prepara la lluvia para la tierra;
Hace brotar la hierba en los montes, *
y plantas verdes para la humanidad.
Da alimento a los ganados, *
y a las crías de cuervo que graznan.
No se deleita en el vigor del caballo, *
ni se complace en la fortaleza del hombre.
Se complace el Señor en los que le veneran, *
en los que confían en su gracia y favor.
Glorifica al Señor, oh Jerusalén; *
alaba a tu Dios, oh Sión;
Porque ha fortalecido los cerrojos de tus puertas; *
ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
Ha establecido la paz en tus fronteras; *
te sacia con lo mejor del trigo.
El envía su decreto a la tierra, *
y su palabra corre veloz.
Despliega la nieve como lana; *
derrama la escarcha como ceniza.
Esparce su granizo como migajas; *
ante su frío, ¿quién resistirá?
Envía su palabra, y se derriten; *
sopla su viento, y corren las aguas.
Declara su palabra a Jacob, *
sus estatutos y sus juicios a Israel.
No ha tratado así a ninguna otra nación, *
ni les ha dado a conocer sus mandatos.
Aleluya !

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Las Lecciones

Amós 1:1-5, 13 - 2:8
Este es el mensaje que Amós, pastor de ovejas del poblado de Tecoa, recibió de parte de Dios acerca de Israel, dos años antes del terremoto, en tiempos de Ozías, rey de Judá, y de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel. Cuando el Señor hace oir su voz de trueno desde el monte Sión, en Jerusalén, las tierras de pastos se marchitan y se reseca la cumbre del Carmelo. Así dice el Señor: "Los de Damasco han cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos; pues trillaron a los de Galaad con trillos de hierro. Por eso pondré fuego a la casa real de Hazael, y ese fuego destruirá los palacios de Ben-hadad. Abriré a la fuerza las puertas de Damasco; destruiré al que reina en Bicat-avén y al que gobierna en Bet-edén, y los sirios serán llevados cautivos a Quir." Lo dice el Señor. Así dice el Señor: "Los de Amón han cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos; pues, en su afán de agrandar su territorio, abrieron en canal a las mujeres embarazadas de la región de Galaad. Por eso pondré fuego a los muros de Rabá, y ese fuego destruirá sus palacios entre clamores de batalla y estruendo de día tempestuoso. Y su rey marchará al destierro, junto con todos sus hombres importantes." Lo dice el Señor. Así dice el Señor: "Los de Moab han cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos; pues quemaron los huesos del rey de Edom hasta convertirlos en ceniza. Por eso pondré fuego a la región de Moab, y ese fuego destruirá los palacios de Queriot; y entre clamores de batalla y toques de trompeta, los moabitas morirán. ¡Quitaré al rey de en medio de su pueblo; lo mataré, y con él a sus hombres importantes!" Lo dice el Señor. Así dice el Señor: "Los de Judá han cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos; pues rechazaron las enseñanzas del Señor y no obedecieron sus leyes, sino que adoraron a los mismos ídolos que sus padres habían adorado. Por eso pondré fuego a Judá, y ese fuego destruirá los palacios de Jerusalén." Así dice el Señor: "Los de Israel han cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos; pues venden al inocente por dinero y al pobre por un par de sandalias. Oprimen y humillan a los pobres, y se niegan a hacer justicia a los humildes. El padre y el hijo se acuestan con la misma mujer, profanando así mi santo nombre. Tendidos sobre ropas que recibieron en prenda, participan en comidas en honor de los ídolos; con dinero de multas injustas compran vino, que beben en el templo de su dios.

Tercer Cántico de Isaías Surge, illuminare
Isaías 60:13, 11a, 14c, 18-19

Surge, ilumina, pues ha llegado tu luz, *
y la gloria del Señor sobre ti ha amanecido.
Mira cómo las tinieblas cubren la tierra, *
y densa oscuridad a los pueblos.
Mas sobre ti amanece el Señor, *
y su gloria aparece sobre ti.
Correrán las naciones a tu luz, *
y los reyes a la claridad de tu alborada.
Abiertas de continuo estarán tus puertas; *
ni de día ni de noche se cerrarán.
Te llamarán la Ciudad del Señor, *
la Sión del Santo de Israel.
No se oirá más de violencia en tu tierra, *
ni de ruina o destrucción en tus fronteras.
Llamarás a tus murallas, Salvación, *
y a tus puertas, Alabanza.
El sol no será para ti ya más tu luz del día, *
ni de noche necesitarás el lustre de la luna.
Tendrás al Señor por luz eterna, *
y tu Dios será tu gloria.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

1 Tesalonicenses 5:1-11
En cuanto a las fechas y los tiempos, hermanos, no necesitan que les escribamos. Ustedes saben muy bien que el día del regreso del Señor llegará cuando menos se lo espere, como un ladrón que llega de noche. Cuando la gente diga: "Todo está en paz y tranquilo", entonces vendrá de repente sobre ellos la destrucción, como le vienen los dolores de parto a una mujer que está encinta; y no podrán escapar. Pero ustedes, hermanos, no están en la oscuridad, para que el día del regreso del Señor los sorprenda como un ladrón. Todos ustedes son de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad; por eso no debemos dormir como los otros, sino mantenernos despiertos y en nuestro sano juicio. Los que duermen, duermen de noche, y los que se emborrachan, se emborrachan de noche; pero nosotros, que somos del día, debemos estar siempre en nuestro sano juicio. Debemos protegernos, como con una coraza, con la fe y el amor, y cubrirnos, como con un casco, con la esperanza de la salvación. Porque Dios no nos destinó a recibir el castigo, sino a alcanzar la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo. Jesucristo murió por nosotros, para que, ya sea que sigamos despiertos o que nos durmamos con el sueño de la muerte, vivamos juntamente con él. Por eso, anímense y fortalézcanse unos a otros, tal como ya lo están haciendo.

Cántico de Alabanza Benedictus es, Domine
Daniel (dc) 3:26, 52-56

Bendito eres tú, Señor Dios de nuestros padres; *
digno de alabanza, eres bendito.
Bendito el fulgor de tu santo Nombre, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.
Bendito eres en el templo de tu santa gloria, *
en el trono de tu reino eres bendito.
Bendito eres, sentado sobre querubines, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.
Bendito tú, que sondeas los abismos; *
en la bóveda celeste eres bendito.
Bendito tú: Padre, Hijo y Espíritu Santo, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.

Credo de los Apóstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
y nació de la Virgen María.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos.
Subió a los cielos,
y está sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de los muertos,
y la vida eterna. Amén.

Plegarias

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén.

A
Señor, muéstranos tu misericordia;
Y concédenos tu salvación.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de júbilo.
Establece, Señor, la paz en todo el mundo;
Porque sólo en ti vivimos seguros.
Protege, Señor, a esta nación;
Y guíanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvación.
Señor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Señor, crea en nosotros un corazón limpio;
Y susténtanos con tu Santo Espíritu.

Oh Dios, tú nos alegras con el recuerdo semanal de la gloriosa resurrección de tu Hijo nuestro Señor: Concédenos tal bendición en este día, mediante nuestra adoración, que ocupemos todos los días de esta semana en tu favor; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Dios todopoderoso, danos gracia para despojarnos de las obras de las tinieblas y revestirnos con las armas de la luz, ahora en esta vida mortal, en la cual Jesucristo tu Hijo, con gran humildad, vino a visitarnos; a fin de que en el día postrero, cuando vuelva con majestad gloriosa a juzgar a vivos y muertos, resucitemos a la vida inmortal; mediante él, quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu protección, no temamos la fuerza de ningún adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Señor Jesucristo, tú extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revístenos con tu Espíritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amén.
Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oración de San Juan Crisóstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amén.

Bendigamos al Señor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amén. 2 Corintios 13:14