Oracin Matutina Diaria

Velen, porque no saben cundo vendr el seor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la maana; para que cuando venga de repente, no los halle durmiendo. San Marcos 13:35, 36

Invitatorio y Salterio

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Venite Salmo 95:1-7
Vengan, cantemos alegremente al Seor; *
aclamemos con jbilo a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia con alabanza, *
vitorendole con cnticos;
Porque el Seor es Dios grande, *
y Rey grande sobre todos los dioses.
En su mano estn las profundidades de la tierra, *
y las alturas de los montes son suyas.
Suyo el mar, pues l lo hizo, *
y sus manos formaron la tierra seca.
Vengan, adoremos y postrmonos; *
arrodillmonos delante del Seor nuestro Hacedor;
Porque l es nuestro Dios;
nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. *
Ojal escuchen hoy su voz!

Nuestro Rey y Salvador se acerca: vengan y adormosle.

Salmo 16
Gurdame, oh Dios, porque a ti me acojo; *
dije al Seor: "T eres mi Soberano;
no hay para m bien fuera de ti".
Para los santos que estn en la tierra, *
y para los ntegros, es toda mi complacencia.
Se multiplicarn los dolores, *
de aqullos que sirven diligentes a otros dioses.
No ofrecer yo sus libaciones de sangre, *
ni en mis labios tomar los nombres de sus dioses
T, oh Seor, eres la porcin de mi herencia y de mi copa; *
t sustentars mi suerte.
Me toca una parcela hermosa; *
en verdad, una heredad magnfica.
Bendecir al Seor que me aconseja; *
aun en las noches me ensea mi corazn.
Al Seor he puesto siempre delante de m; *
porque est a mi diestra no ser conmovido.
Por tanto se alegra mi corazn, y se goza mi espritu; *
tambin mi carne reposar segura;
Porque no me dejars al sepulcro; *
ni permitirs que tu santo vea la fosa.
Me mostrars la senda de la vida; *
en tu presencia hay plenitud de gozo,
deleites a tu diestra para siempre.

Salmo 17
Oye, oh Seor, mi causa justa; atiende a mi clamor; *
escucha mi oracin que no brota de labios mentirosos.
De tu presencia proceda mi vindicacin; *
vean tus ojos la rectitud.
Aunque ensayes mi corazn, visitndolo de noche, *
aunque me sometas a pruebas de fuego,
no encontrars Impureza en mi.
Mi boca no hace transgresin como suelen los hombres; *
he guardado los mandamientos de tus labios.
Me he mantenido en la senda de tu ley; *
mis pisadas estn firmes en tus senderos,
y no vacilarn mis pasos.
Yo te invoco, oh Dios, por cuanto t me oirs; *
inclina a m tu odo, escucha mi palabra.
Muestra tus maravillosas misericordias, *
t que salvas a los que se refugian a tu diestra
de los que se levantan contra ellos.
Gurdame como a la nia de tus ojos; *
escndeme bajo la sombra de tus alas;
De los malos que me asaltan, *
de mis enemigos que buscan mi vida.
Han cerrado su corazn a la compasin, *
con su boca hablan arrogantemente.
Han cercado ahora mis pasos; *
tienen puestos sus ojos para echarme por tierra.
Son como len que desea hacer presa, *
y como leoncillo que est en su escondite.
Levntate, oh Seor; sal a su encuentro; pstrales! *
Librame de los malos con tu espada.
Con tu mano, oh Seor, lbrame, *
de aquellos cuya porcin en esta vida, es el mundo;
Cuyo vientre t llenas de tu tesoro; *
sacian a sus hijos, y an sobra para sus pequeuelos.
Pero yo, por mi rectitud, ver tu rostro; *
al despertar, me saciar de tu semejanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

Isaas 3:8-15
Ciertamente Jerusaln se derrumba,
Jud se queda en ruinas,
porque all se dicen y hacen cosas contra el Seor,
cosas que ofenden su majestad.
Su mismo descaro los acusa;
no ocultan sus pecados;
igual que Sodoma, los hacen saber a todo el mundo.
Ay de ellos, pues preparan su propio castigo!
Dichoso el justo, porque le ir bien
y gozar del fruto de sus acciones.
Ay del malvado, pues le ir mal!
Dios le pagar segn sus propias acciones.
Un chiquillo es el tirano de mi pueblo;
el gobierno est en manos de mujeres.
Tus dirigentes te engaan, pueblo mo,
te llevan por camino equivocado.
El Seor se ha preparado para juzgar,
est listo para enjuiciar a su pueblo.
El Seor llamar a juicio, y dir
a los ancianos y a los jefes del pueblo:
"Ustedes han estado destruyendo mi viedo;
han robado a los pobres,
y lo que roban lo guardan en sus casas.
Con qu derecho oprimen a mi pueblo
y pisotean la cara a los pobres?"
Lo afirma el Seor todopoderoso.

Segundo Cntico de Isaas Quaerite Dominum
Isaas 55:6-11

Busquen al Seor mientras se deja encontrar; *
llmenle mientras se acerca.
Dejen los malos su camino, *
y los inicuos sus pensamientos.
Vulvanse al Seor, y tendr compasin de ellos, *
a nuestro Dios, porque es rico en perdn.
Pues mis pensamientos no son sus pensamientos, *
ni sus caminos, mis caminos, dice el Seor.
Porque as como los cielos son ms altos que la tierra, *
as mis caminos son ms altos que sus caminos,
y mis pensamientos ms que sus pensamientos.
Como la lluvia y la nieve descienden del firmamento, *
y no vuelven all sin empapar la tierra,
Hacindola germinar y crecer, *
y produciendo simiente al sembrador y pan al que come,
As ser mi palabra, la que sale de mi boca: *
no regresar a mi vaca;
Sino que realizar mi propsito, *
y cumplir aquello para lo cual la envi.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

1 Tesalonicenses 4:1-12
Ahora, hermanos, les rogamos y encargamos esto en el nombre del Seor Jess: que sigan ustedes progresando cada da ms en la manera de comportarse que aprendieron de nosotros para agradar a Dios, como ya lo estn haciendo. Ustedes conocen las instrucciones que les dimos por la autoridad del Seor Jess. Lo que Dios quiere es que ustedes lleven una vida santa, que nadie cometa inmoralidades sexuales y que cada uno sepa dominar su propio cuerpo en forma santa y respetuosa, no con pasin y malos deseos como las gentes que no conocen a Dios. Que nadie abuse ni engae en este asunto a su prjimo, porque el Seor castiga duramente todo esto, como ya les hemos advertido. Pues Dios no nos ha llamado a vivir en impureza, sino en santidad. As pues, el que desprecia estas enseanzas no desprecia a ningn hombre, sino a Dios, que les ha dado a ustedes su Espritu Santo. En cuanto al amor entre hermanos, no tienen necesidad de que les escribamos, porque Dios mismo les ha enseado a amarse unos a otros. Pues as hacen ustedes con todos los hermanos que viven en toda Macedonia. Pero les rogamos, hermanos, que su amor aumente todava ms. Procuren vivir tranquilos y ocupados en sus propios asuntos, trabajando con sus manos como les hemos encargado, para que los respeten los de fuera y ustedes no tengan que depender de nadie.

Cntico al Cordero Dignus es
Apocalipsis 4:11; 5:9-10, 13

Digno es, Seor nuestro Dios, *
atribuirte la gloria, el honor y el poder;
Porque t has creado el universo, *
y por tu voluntad existi y fue creado.
Y digno es atribuir lo mismo a ti, Cordero inmolado, *
porque con tu sangre compraste para Dios,
De toda raza, lengua, pueblo y nacin, *
un reino de sacerdotes para servir a nuestro Dios.
Por tanto, al que est sentado en el trono, *
y a Cristo el Cordero,
Sean adoracin y honor, gloria y seoro, *
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Dios todopoderoso, danos gracia para despojarnos de las obras de las tinieblas y revestirnos con las armas de la luz, ahora en esta vida mortal, en la cual Jesucristo tu Hijo, con gran humildad, vino a visitarnos; a fin de que en el da postrero, cuando vuelva con majestad gloriosa a juzgar a vivos y muertos, resucitemos a la vida inmortal; mediante l, quien vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amn.

Dios todopoderoso, cuyo muy amado Hijo no ascendi al gozo de tu presencia sin antes padecer, ni entr en gloria sin antes ser crucificado: Concdenos, por tu misericordia, que nosotros, caminando por la va de la cruz, encontremos que sta es la va de la vida y de la paz; por Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.
Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14


Oficio para el Medioda

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Salmo 121 Levavi oculos
Levanto mis ojos a los montes; *
de dnde vendr mi socorro?
Mi socorro viene del Seor, *
que hizo los cielos y la tierra.
No permitir que resbale tu pie, *
ni se dormir el que te guarda.
He aqu, el que guarda a Israel *
no se adormecer ni dormir.
El Seor es tu guardin, *
el Seor es tu sombra a tu diestra.
El sol no te har dao de da, *
ni la luna de noche.
El Seor te guardar de todo mal; *
l guardar tu vida.
El Seor guardar tu salida y tu entrada, *
desde ahora y para siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Si alguno est en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aqu todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcili consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliacin. 2 Corintios 5:17-18
Demos gracias a Dios.

Demos gracias a Dios.
Seor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Seor, ten piedad.

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.

Seor, escucha nuestra oracin;
Y llegue a ti nuestro clamor.

Salvador todopoderoso, que al medioda llamaste a tu siervo San Pablo para ser un apstol a los gentiles: Te rogamos que ilumines al mundo con el resplandor de tu gloria, para que todas las naciones vengan y te adoren; t que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn.

Se puede ofrecer intercesiones libres.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.