Mircoles, Adviento II (Fiesta de Virgen de Guadalupe)

Oracin Matutina Diaria

Preparen camino al Seor; enderezen calzada en la soledad a nuestro Dios. Isaas 40:3

Invitatorio y Salterio

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Venite Salmo 95:1-7
Vengan, cantemos alegremente al Seor; *
aclamemos con jbilo a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia con alabanza, *
vitorendole con cnticos;
Porque el Seor es Dios grande, *
y Rey grande sobre todos los dioses.
En su mano estn las profundidades de la tierra, *
y las alturas de los montes son suyas.
Suyo el mar, pues l lo hizo, *
y sus manos formaron la tierra seca.
Vengan, adoremos y postrmonos; *
arrodillmonos delante del Seor nuestro Hacedor;
Porque l es nuestro Dios;
nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. *
Ojal escuchen hoy su voz!

Nuestro Rey y Salvador se acerca: vengan y adormosle.

Salmo 38
Oh Seor, no me reprendas en tu furor, *
ni me castigues en tu ira;
Porque tus saetas me han herido, *
y sobre m ha descendido tu mano.
No hay salud en mi carne a causa de tu ira; *
no hay integridad en mi cuerpo a causa de mi pecado;
Porque mis iniquidades me abruman; *
como carga pesada exceden mis fuerzas.
Hieden y supuran mis llagas, *
a causa de mi locura.
Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera; *
ando enlutado todo el da.
Mis lomos estn llenos de ardor, *
y no hay salud en mi carne.
Estoy completamente abatido y sin poder; *
gimo a causa del lamento de mi corazn.
Oh Soberano, delante de ti estn todos mis deseos, *
y mi suspiro no te es oculto.
Mi corazn palpita, me ha abandonado el vigor, *
y aun la luz de mis ojos me falta.
Mis amigos y mis compaeros se apartan de mi afliccin, *
y mis vecinos se alelan.
Los que buscan mi vida me ponen trampas; *
los que procuran mi dao hablan de mi ruina,
y conspiran todo el da contra m.
Mas yo, como si fuera sordo, no oigo, *
y como mudo que no abre la boca.
Soy, pues, como el que no oye, *
y en cuya boca no hay reprensiones.
Pero a ti, oh Seor, he esperado; *
t responders, oh Seor Dios mo;
Porque dije: "No se burlen de m; *
cuando mi pie resbale, no canten triunfo".
Pues yo estoy a punto de caer, *
y mi dolor est delante de m continuamente.
Por tanto confesar mi ofensa, *
y me contristar por mi pecado.
Mis enemigos gratuitos estn vivos y fuertes, *
y son muchos los que me aborrecen sin razn.
Los que pagan mal por bien me infaman, *
porque sigo lo que es bueno.
No me desampares, oh Seor; *
Dios mo, no te alejes de m.
Apresrate a socorrerme, *
mi Soberano y Salvador.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

Isaas 6:1-13
El ao en que muri el rey Ozas, vi al Seor sentado en un trono muy alto; el borde de su manto llenaba el templo. Unos seres como de fuego estaban por encima de l. Cada uno tena seis alas. Con dos alas se cubran la cara, con otras dos se cubran la parte inferior del cuerpo y con las otras dos volaban. Y se decan el uno al otro: "Santo, santo, santo es el Seor todopoderoso; toda la tierra est llena de su gloria." Al resonar esta voz, las puertas del templo temblaron, y el templo mismo se llen de humo. Y pens: "Ay de m, voy a morir! He visto con mis ojos al Rey, al Seor todopoderoso; yo, que soy un hombre de labios impuros y vivo en medio de un pueblo de labios impuros." En ese momento uno de aquellos seres como de fuego vol hacia m. Con unas tenazas sostena una brasa que haba tomado de encima del altar, y tocndome con ella la boca, me dijo: "Mira, esta brasa ha tocado tus labios. Tu maldad te ha sido quitada, tus culpas te han sido perdonadas." Entonces o la voz del Seor, que deca: "A quin voy a enviar? Quin ser nuestro mensajero?" Yo respond: "Aqu estoy yo, envame a m." Y l me dijo: "Anda y dile a este pueblo lo siguiente: 'Por ms que escuchen, no entendern; por ms que miren, no comprendern.' Entorpece la mente de este pueblo; tpales los odos y cbreles los ojos para que no puedan ver ni oir, ni puedan entender, para que no se vuelvan a m y yo no los sane." Yo le pregunt: "Cunto tiempo durar esto, Seor?" Y l me contest: "Hasta que las ciudades queden destruidas y sin ningn habitante; hasta que las casas queden sin gente, y los campos desiertos, y el Seor haga salir desterrada a la gente, y el pas quede completamente vaco. Y si an queda una dcima parte del pueblo, tambin ser destruida, como cuando se corta un roble o una encina y solo queda el tronco." (Pero de ese tronco saldr un retoo sagrado.)

Tercer Cntico de Isaas Surge, illuminare
Isaas 60:13, 11a, 14c, 18-19

Surge, ilumina, pues ha llegado tu luz, *
y la gloria del Seor sobre ti ha amanecido.
Mira cmo las tinieblas cubren la tierra, *
y densa oscuridad a los pueblos.
Mas sobre ti amanece el Seor, *
y su gloria aparece sobre ti.
Corrern las naciones a tu luz, *
y los reyes a la claridad de tu alborada.
Abiertas de continuo estarn tus puertas; *
ni de da ni de noche se cerrarn.
Te llamarn la Ciudad del Seor, *
la Sin del Santo de Israel.
No se oir ms de violencia en tu tierra, *
ni de ruina o destruccin en tus fronteras.
Llamars a tus murallas, Salvacin, *
y a tus puertas, Alabanza.
El sol no ser para ti ya ms tu luz del da, *
ni de noche necesitars el lustre de la luna.
Tendrs al Seor por luz eterna, *
y tu Dios ser tu gloria.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.


2 Tesalonicenses 1:1-12
Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la comunidad de los creyentes de la ciudad de Tesalnica, que estn unidos a Dios nuestro Padre y al Seor Jesucristo. Que Dios nuestro Padre y el Seor Jesucristo derramen su gracia y su paz sobre ustedes. Hermanos, siempre tenemos que dar gracias a Dios por ustedes, como es justo que hagamos, porque la fe de ustedes est creciendo y el amor que cada uno tiene por los otros es cada vez mayor. De modo que nosotros mismos hablamos de ustedes con satisfaccin en las iglesias de Dios, por la fortaleza y la fe que ustedes muestran en medio de todas las persecuciones y aflicciones que sufren. Esto es una seal del justo juicio de Dios y muestra que l los ha juzgado dignos de entrar en su reino, por el cual estn sufriendo. Pues es justo que Dios haga sufrir a quienes los hacen sufrir a ustedes, y que a ustedes, los que sufren, les d descanso lo mismo que a nosotros. Esto ser en el da en que el Seor Jess aparezca con sus ngeles poderosos, viniendo del cielo entre llamas de fuego. Vendr para castigar a los que no reconocen a Dios ni obedecen al evangelio de nuestro Seor Jess. Estos sern castigados con destruccin eterna, y sern arrojados lejos de la presencia del Seor y de su gloria y poder, cuando el Seor venga en aquel da para ser honrado entre su pueblo santo y admirado por todos los creyentes; pues ustedes han credo en el testimonio que les dimos. Con este fin oramos siempre por ustedes, pidiendo a nuestro Dios que los haga dignos del llamamiento que les hizo, y que cumpla por su poder todos los buenos deseos de ustedes y los trabajos que realizan movidos por su fe. De esta manera, el nombre de nuestro Seor Jess ser honrado por causa de ustedes, y l los honrar conforme a la bondad de nuestro Dios y del Seor Jesucristo.

Cntico de Zacaras Benedictus Dominus Deus
San Lucas 1:68-79

Bendito sea el Seor, Dios de Israel, *
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
Suscitndonos un poderoso Salvador *
en la casa de David su siervo,
Segn lo haba predicho desde antiguo *
por boca de sus santos profetas.
Es el Salvador que nos libra de nuestros enemigos,
y de la mano de todos los que nos odian,
Realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, *
recordando su santa alianza
y el juramento que jur a nuestro padre Abrahn;
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos, *
le sirvamos con santidad y justicia
en su presencia, todos nuestros das.
Y a ti, nio, te llamarn profeta del Altsimo, *
porque irs delante del Seor a preparar sus caminos, *
Anunciando a su pueblo la salvacin, *
el perdn de sus pecados.
Por la entraable misericordia de nuestro Dios, *
nos visitar el sol que nace de lo alto,
Para iluminar a los que viven en tinieblas y
en sombra de muerte, *
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Dios de misericordia, que enviaste a tus mensajeros, los profetas, a predicar el arrepentimiento y preparar el camino de nuestra salvacin: Danos gracia para atender sus advertencias y abandonar nuestros pecados, a fin de que recibamos gozosamente la venida de Jesucristo nuestro Redentor; que vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.
Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14


Oficio para el Medioda

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Salmo 119 Lucerna pedibus meis

Lmpara es a mis pies tu palabra, *
y lumbrera en mi camino.
He jurado y estoy resuelto *
a guardar tus rectos juicios.
Afligido estoy en gran manera; *
vivifcame, oh Seor, conforme a tu palabra.
Acepta, oh Seor, la ofrenda voluntaria de mis labios, *
y ensame tus juicios.
Mi vida est siempre en peligro; *
por tanto no olvido tu ley.
Me tendieron lazo los malvados, *
pero yo no me desvi de tus mandamientos.
Son tus decretos mi herencia eterna, *
en verdad, el gozo de mi corazn.
Mi corazn inclin a cumplir tus estatutos, *
eternamente y hasta el fin.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi Nombre entre las naciones, y en todo lugar se ofrece a mi Nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi Nombre entre las naciones, dice el Seor de los ejrcitos. Malaquas 1:11
Demos gracias a Dios.

Demos gracias a Dios.
Seor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Seor, ten piedad.

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.

Seor, escucha nuestra oracin;
Y llegue a ti nuestro clamor.

Bendito Salvador, en esta hora colgabas en la cruz, extendiendo tus brazos amorosos: Concede que todos los pueblos de la tierra miren hacia ti y sean salvos; por tu entraable misericordia. Amn.

Se puede ofrecer intercesiones libres.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.