Domingo, Adviento III

Oracin Matutina Diaria

Se manifestar la gloria del Seor, y toda carne juntamente la ver. Isaas 40:5
Invitatorio y Salterio

Nuestro Rey y Salvador se acerca: vengan y adormosle.

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Jubilate Salmo 100
Regocjense en el Seor, pueblos todos; *
sirvan al Seor con alegra;
vengan ante su presencia con cnticos.
Sepan que el Seor es Dios; *
l nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebao.
Entren por sus puertas con accin de gracias,
en sus atrios con alabanza; *
denle gracias, y bendigan su Nombre;
Porque el Seor es bueno;
para siempre es su misericordia; *
su fidelidad perdura de generacin en generacin.

Salmo 63:1-8
Oh Dios, t eres mi Dios; ardientemente te busco; *
mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
como tierra seca y rida donde no hay agua.
Oh, que pudiera yo contemplarte en tu santuario! *
Que pudiera ver tu poder y tu gloria!
Porque mejor es tu gracia que la vida; *
te alabarn mis labios.
Te bendecir mientras viva; *
en tu Nombre alzar mis manos.
Mi alma ser saciada como de meollo y grosura, *
y con labios de jbilo te alabar mi boca,
Cuando me acuerde de ti en mi lecho, *
cuando medite en ti en las vigilias de la noche;
Porque t has sido mi socorro; *
y a la sombra de tus alas me regocijar.
Mi alma est apegada a ti; *
tu diestra me sostiene.

Salmo 98
Canten al Seor cntico nuevo, *
porque ha hecho maravillas.
Con su diestra, y con su santo brazo, *
ha alcanzado la victoria.
El Seor ha dado a conocer su victoria; *
a la vista de las naciones ha descubierto su justicia.
Se acuerda de su misericordia y su fidelidad
para con la casa de Israel; *
los confines de la tierra
han visto la victoria de nuestro Dios.
Aclamen con jbilo al Seor, pueblos todos; *
levanten la voz, gcense y canten.
Canten al Seor con el arpa, *
con el arpa y la voz de cntico.
Con trompetas y al son de clarines, *
aclamen con jbilo ante el Rey, el Seor.
Ruja el mar y cuanto contiene, *
el mundo y los que en l habitan.
Den palmadas los ros, aclamen los montes al Seor, *
cuando llegue para juzgar la tierra.
Juzgar al mundo con justicia, *
y a los pueblos con equidad.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

Isaas 13:6-13
Den alaridos, porque el da del Seor[a] est cerca,
llega como un golpe del Todopoderoso.
Entonces todo el mundo dejar caer los brazos,
todos perdern el valor
y quedarn aterrados.
Les vendr una angustia y un dolor tan grandes
que se retorcern como mujer de parto.
Unos a otros se mirarn asombrados
y les arder la cara de vergenza.
Ya llega el da del Seor,
da terrible, de ira y furor ardiente,
que convertir la tierra en desierto
y acabar con los pecadores que hay en ella.
Las estrellas y constelaciones del cielo
dejarn de dar su luz;
el sol se oscurecer apenas salga,
y la luna no brillar.
El Seor dice:
"Voy a castigar al mundo por su maldad,
a los malvados por sus crmenes.
Voy a terminar con la altanera de los orgullosos,
voy a humillar a los soberbios e insolentes.
Voy a hacer que los hombres sean
ms escasos que el oro fino de Ofir.
Entonces el cielo se estremecer
y la tierra se mover de su sitio
por la ira que tendr en ese da,
por mi ardiente furor.

Tercer Cntico de Isaas Surge, illuminare
Isaas 60:13, 11a, 14c, 18-19

Surge, ilumina, pues ha llegado tu luz, *
y la gloria del Seor sobre ti ha amanecido.
Mira cmo las tinieblas cubren la tierra, *
y densa oscuridad a los pueblos.
Mas sobre ti amanece el Seor, *
y su gloria aparece sobre ti.
Corrern las naciones a tu luz, *
y los reyes a la claridad de tu alborada.
Abiertas de continuo estarn tus puertas; *
ni de da ni de noche se cerrarn.
Te llamarn la Ciudad del Seor, *
la Sin del Santo de Israel.
No se oir ms de violencia en tu tierra, *
ni de ruina o destruccin en tus fronteras.
Llamars a tus murallas, Salvacin, *
y a tus puertas, Alabanza.
El sol no ser para ti ya ms tu luz del da, *
ni de noche necesitars el lustre de la luna.
Tendrs al Seor por luz eterna, *
y tu Dios ser tu gloria.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Hebreos 12:18-29
Ustedes no se acercaron, como los israelitas, a algo que se poda tocar y que arda en llamas, donde haba oscuridad, tinieblas y tempestad; ni oyeron el sonido de la trompeta ni la voz de Dios. Los que oyeron esa voz rogaron que no les siguiera hablando, porque no podan soportar el mandato que deca: "Al que ponga el pie en el monte, hay que matarlo a pedradas o con lanza, aunque sea un animal." Tan espantoso era lo que se vea, que el mismo Moiss dijo: "Estoy temblando de miedo." Ustedes, por el contrario, se han acercado al monte Sin, y a la ciudad del Dios viviente, la Jerusaln celestial, y a muchos miles de ngeles reunidos para alabar a Dios, y a la comunidad de los primeros hijos de Dios inscritos en el cielo. Se han acercado a Dios, el Juez de todos, a los espritus de los hombres buenos que Dios ha hecho perfectos, a Jess, mediador de una nueva alianza, y a la sangre con que hemos sido purificados, la cual nos habla mejor que la sangre de Abel. Por eso tengan cuidado de no rechazar al que nos habla. Pues los que rechazaron a Dios cuando l les llam la atencin aqu en la tierra, no escaparon. Y mucho menos podremos escapar nosotros, si le damos la espalda al que nos llama la atencin desde el cielo. En aquel tiempo, la voz de Dios hizo temblar la tierra, pero ahora dice: "Una vez ms har temblar no solo la tierra, sino tambin el cielo." Al decir "una vez ms", se entiende que se quitarn las cosas creadas, lo que puede ser movido, para que permanezca lo que no puede moverse. El reino que Dios nos da, no puede ser movido. Demos gracias por esto, y adoremos a Dios con la devocin y reverencia que le agradan. Porque nuestro Dios es como un fuego que todo lo consume.

Cntico de Alabanza Benedictus es, Domine
Daniel (dc) 3:26, 52-56

Bendito eres t, Seor Dios de nuestros padres; *
digno de alabanza, eres bendito.
Bendito el fulgor de tu santo Nombre, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.
Bendito eres en el templo de tu santa gloria, *
en el trono de tu reino eres bendito.
Bendito eres, sentado sobre querubines, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.
Bendito t, que sondeas los abismos; *
en la bveda celeste eres bendito.
Bendito t: Padre, Hijo y Espritu Santo, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Oh Dios, t nos alegras con el recuerdo semanal de la gloriosa resurreccin de tu Hijo nuestro Seor: Concdenos tal bendicin en este da, mediante nuestra adoracin, que ocupemos todos los das de esta semana en tu favor; por Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Suscita tu poder, oh Seor, y con gran potencia ven a nosotros; ya que estamos impedidos penosamente por nuestros pecados, haz que tu abundante gracia y misericordia nos ayuden y libren prontamente; por Jesucristo nuestro Seor, a quien contigo y el Espritu Santo, sea el honor y la gloria, ahora y por siempre. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.
Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14


Oficio para el Medioda

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Salmo 119 Lucerna pedibus meis

Lmpara es a mis pies tu palabra, *
y lumbrera en mi camino.
He jurado y estoy resuelto *
a guardar tus rectos juicios.
Afligido estoy en gran manera; *
vivifcame, oh Seor, conforme a tu palabra.
Acepta, oh Seor, la ofrenda voluntaria de mis labios, *
y ensame tus juicios.
Mi vida est siempre en peligro; *
por tanto no olvido tu ley.
Me tendieron lazo los malvados, *
pero yo no me desvi de tus mandamientos.
Son tus decretos mi herencia eterna, *
en verdad, el gozo de mi corazn.
Mi corazn inclin a cumplir tus estatutos, *
eternamente y hasta el fin.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espritu Santo que nos fue dado. Romanos 5:5
Demos gracias a Dios.

Demos gracias a Dios.
Seor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Seor, ten piedad.

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.

Seor, escucha nuestra oracin;
Y llegue a ti nuestro clamor.

Seor Jesucristo, que dijiste a tus apstoles, "La paz les dejo, mi paz les doy": No mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia; y concdenos la paz y la unidad de esa Ciudad celestial; donde con el Padre y el Espritu Santo t vives y reinas ahora y por siempre. Amn.

Se puede ofrecer intercesiones libres.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.