Domingo Despes de Navidad

Oracin Matutina Diaria

Andarn las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Isaas 60:3

Invitatorio y Salterio

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

El Seor ha manifestado su gloria: vengan y adormosle.

Jubilate Salmo 100
Regocjense en el Seor, pueblos todos; *
sirvan al Seor con alegra;
vengan ante su presencia con cnticos.
Sepan que el Seor es Dios; *
l nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebao.
Entren por sus puertas con accin de gracias,
en sus atrios con alabanza; *
denle gracias, y bendigan su Nombre;
Porque el Seor es bueno;
para siempre es su misericordia; *
su fidelidad perdura de generacin en generacin.

Salmo 93
El Seor es Rey; se ha vestido de esplendor; *
el Seor se ha vestido y ceido de poder.
De tal manera afirm el orbe, *
que no se le puede mover.
Firme es tu trono desde siempre; *
t eres eternamente.
Alzaron las aguas, oh Seor, las aguas alzaron su voz; *
alzaron sus ondas aplastantes.
Ms potente que la voz de muchas aguas,
ms potente que los rompientes del mar, *
ms potente es el Seor en las alturas.
Tus testimonios son muy firmes; *
la santidad es el adorno de tu casa, oh Seor, por los siglos y para siempre.

Salmo 96
Canten al Seor cntico nuevo;*
canten al Seor, toda la tierra.
Canten al Seor, bendigan su Nombre; *
proclamen de da en da su victoria.
Pregonen entre las naciones su gloria, *
en todos los pueblos sus maravillas;
Porque grande es el Seor, y muy digno de alabanza; *
ms temible es que todos los dioses;
Porque todos los dioses de los pueblos son dolos; *
pero es el Seor que ha hecho los cielos.
Oh, la majestad y la magnificencia de su presencia! *
Oh, la fuerza y el esplendor de su santuario!
Rindan al Seor, oh familias de los pueblos, *
rindan al Seor la honra y el poder.
Rindan al Seor la gloria debida a su Nombre; *
traigan ofrendas, y entren en sus atrios.
Adoren al Seor en la hermosura de la santidad; *
tiemble delante de l toda la tierra.
Pregonen entre las naciones: "El Seor es Rey; *
de tal manera ha afirmado el orbe que no ser conmovido;
juzgar a los pueblos con equidad".
Algrense los cielos, y gcese la tierra;
truene la mar y su plenitud; *
regocjese el campo, y todo lo que en l est.
Entonces aclamarn con jbilo todos los rboles del bosque,
delante del Seor cuando llegue, *
cuando llegue a juzgar la tierra.
Juzgar al mundo con justicia, *
y a los pueblos con SU verdad.


Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

Isaas 62:6-7, 10-12
Sobre tus murallas, Jerusaln, he puesto centinelas para que estn alerta da y noche. Ustedes, que deben recordrselo a Yav, no se queden all parados, ni lo dejen tranquilo, hasta que restaure a Jerusaln y la ponga en un trono de honor en medio de la tierra. Pasen, pasen por las puertas! Abranle camino al pueblo! Arreglen, arreglen la carretera! Djenla limpiecita, sin una piedra! Pongan en lo alto la bandera
para que todos los pueblos la vean. Pues Yav lanza una proclamacin, que la oigan hasta en el ltimo rincn de la tierra: Dganle a la hija de Sin: Mira cmo ya llega tu Salvador. Anda trayendo el premio por su victoria y delante de l van sus trofeos. Entonces los llamarn a ustedes Pueblo Santo, Rescatados por Yav, y a ti te dirn La deseada, Ciudad no Abandonada.


Cntico de Zacaras Benedictus Dominus Deus
San Lucas 1:68-79

Bendito sea el Seor, Dios de Israel, *
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
Suscitndonos un poderoso Salvador *
en la casa de David su siervo,
Segn lo haba predicho desde antiguo *
por boca de sus santos profetas.
Es el Salvador que nos libra de nuestros enemigos,
y de la mano de todos los que nos odian,
Realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, *
recordando su santa alianza
y el juramento que jur a nuestro padre Abrahn;
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos, *
le sirvamos con santidad y justicia
en su presencia, todos nuestros das.
Y a ti, nio, te llamarn profeta del Altsimo, *
porque irs delante del Seor a preparar sus caminos, *
Anunciando a su pueblo la salvacin, *
el perdn de sus pecados.
Por la entraable misericordia de nuestro Dios, *
nos visitar el sol que nace de lo alto,
Para iluminar a los que viven en tinieblas y
en sombra de muerte, *
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Hebreos 2:10-18
Dios, del que viene todo y que acta en todo, quera introducir en la Gloria a un gran nmero de hijos, y le pareci bien hacer perfecto por medio del sufrimiento al que se haca cargo de la salvacin de todos; de este modo el que comunicaba la santidad se identificara con aquellos a los que santificaba. Por eso l no se avergenza de llamarnos hermanos, cuando dice: Seor, yo anunciar tu nombre a mis hermanos, te celebrar en medio de la asamblea. Y tambin: Mantendr mi confianza en Dios. Aqu estoy yo y los hijos que Dios me ha dado. Puesto que esos hijos son de carne y sangre, Jess tambin comparti esta misma condicin y, al morir, le quit su poder al que reinaba por medio de la muerte, es decir, al diablo. De este modo liber a los hombres que, por miedo a la muerte, se pasan la vida como esclavos. Jess no vino para hacerse cargo de los ngeles, sino de la raza de Abrahn. Por eso tuvo que hacerse semejante en todo a sus hermanos, y lleg a ser el sumo sacerdote lleno de comprensin, pero tambin fiel en el servicio de Dios, que les consigue el perdn. El mismo ha sido probado por medio del sufrimiento, por eso es capaz de ayudar a aquellos que son puestos a prueba.

Te Deum Te Deum laudamus

A ti, como Dios, te alabamos;
a ti, Seor, te reconocemos;
a ti, eterno Padre, te venera toda la tierra.
Los ngeles todos, los cielos y todas
las potestades te honran;
los querubines y serafines te cantan sin cesar:
Santo, santo, santo es el Seor, Dios del universo.
Llenos estn el cielo y la tierra de tu gloria.
A ti te ensalza el glorioso coro de los apstoles,
la multitud admirable de los profetas,
la brillante muchedumbre de los mrtires.
A ti te glorifica la santa Iglesia por todo el orbe;
A ti, Padre de majestad inmensa,
a tu adorable, verdadero y nico Hijo,
tambin al Espritu Santo, el Parclito.
T eres el Rey de la gloria, oh Cristo;
t eres el Hijo nico del Padre;
t, al hacerte hombre para salvarnos,
no desdeaste el seno de la Virgen.
T, quebrantando el aguijn de la muerte,
abriste a los creyentes el reino del cielo.
T ests sentado a la derecha del Padre.
Creemos que un da has de venir como juez.
Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos,
a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna
nos contemos entre tus santos.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Oh Dios, t nos alegras con el recuerdo semanal de la gloriosa resurreccin de tu Hijo nuestro Seor: Concdenos tal bendicin en este da, mediante nuestra adoracin, que ocupemos todos los das de esta semana en tu favor; por Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Dios todopoderoso, t has derramado sobre nosotros la nueva luz de tu Verbo encarnado: Concede que esta luz, que arde en nuestro corazn, resplandezca en nuestra
vida; mediante nuestro Seor Jesucristo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.

Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14


Oficio para el Medioda

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Salmo 119 Lucerna pedibus meis

Lmpara es a mis pies tu palabra, *
y lumbrera en mi camino.
He jurado y estoy resuelto *
a guardar tus rectos juicios.
Afligido estoy en gran manera; *
vivifcame, oh Seor, conforme a tu palabra.
Acepta, oh Seor, la ofrenda voluntaria de mis labios, *
y ensame tus juicios.
Mi vida est siempre en peligro; *
por tanto no olvido tu ley.
Me tendieron lazo los malvados, *
pero yo no me desvi de tus mandamientos.
Son tus decretos mi herencia eterna, *
en verdad, el gozo de mi corazn.
Mi corazn inclin a cumplir tus estatutos, *
eternamente y hasta el fin.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espritu Santo que nos fue dado. Romanos 5:5
Demos gracias a Dios.

Demos gracias a Dios.
Seor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Seor, ten piedad.

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.

Seor, escucha nuestra oracin;
Y llegue a ti nuestro clamor.

Seor Jesucristo, que dijiste a tus apstoles, "La paz les dejo, mi paz les doy": No mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia; y concdenos la paz y la unidad de esa Ciudad celestial; donde con el Padre y el Espritu Santo t vives y reinas ahora y por siempre. Amn.

Se puede ofrecer intercesiones libres.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.