31 de Diciembre

Oracin Matutina Diaria

He aqu les doy nuevas de gran gozo, que ser para todo el pueblo: que les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Seor. San Lucas 2:10, 11

Invitatorio y Salterio

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Venite Salmo 95:1-7
Vengan, cantemos alegremente al Seor; *
aclamemos con jbilo a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia con alabanza, *
vitorendole con cnticos;
Porque el Seor es Dios grande, *
y Rey grande sobre todos los dioses.
En su mano estn las profundidades de la tierra, *
y las alturas de los montes son suyas.
Suyo el mar, pues l lo hizo, *
y sus manos formaron la tierra seca.
Vengan, adoremos y postrmonos; *
arrodillmonos delante del Seor nuestro Hacedor;
Porque l es nuestro Dios;
nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. *
Ojal escuchen hoy su voz!

Aleluya! Un nio nos es nacido: vengan y adormosle. Aleluya!.

Salmo 46
Dios es nuestro refugio y fortaleza, *
nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, *
y se desplomen los montes en el corazn de la mar;
Aunque bramen y espumen sus aguas, *
y tiemblen los montes a causa de su braveza.
El Seor de las huestes est con nosotros; *
nuestro refugio es el Dios de Jacob.
Hay un ro cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, *
el santuario de las moradas del Altsimo.
Dios est en medio de ella; no ser conmovida; *
Dios la ayudar al clarear la maana.
Braman las naciones, titubean los reinos; *
Dios habl; se derretir la tierra.
El Seor de las huestes est con nosotros; *
nuestro refugio es el Dios de Jacob.
Vengan a ver las obras del Seor, *
las maravillas que ha hecho en la tierra.
Hace que las guerras cesen en todo el orbe; *
rompe el arco, destroza la lanza
y quema los escudos en el fuego.
"Estn, pues, quietos, y sepan que yo soy Dios; *
he de ser ensalzado entre las naciones,
ensalzado ser en la tierra".
El Seor de las huestes est con nosotros; *
nuestro refugio es el Dios de Jacob.

Salmo 48
Grande es el Seor, y digno de toda alabanza; *
en la ciudad de nuestro Dios est su santo monte.
Hermoso y sublime, el gozo de toda la tierra, es el monte de Sin, *
corazn del mundo y ciudad del gran Rey.
Dios est en su ciudadela; *
descuella como un alczar.
He aqu los reyes de la tierra se aliaron; *
y juntos avanzaron contra ella.
Al verla, se pasmaron; *
se turbaron y huyeron.
All se estremecieron, *
se retorcan como mujer que pare,
como naves del mar cuando el solano las quebranta.
Lo que habamos odo, lo hemos visto,
en la ciudad del Seor de las huestes, en la
ciudad de nuestro Rey: *
Dios la ha establecido para siempre.
Hemos meditado en tu bondad, oh Dios, *
en medio de tu templo.
Tu alabanza, como tu Nombre, oh Dios,
llega hasta los confines de la tierra; *
de justicia est llena tu diestra.
Algrese el monte de Sin,
gcense las ciudades de Jud, *
a causa de tu Providencia.
Anden alrededor de Sin, rodenla; *
cuenten las torres que tiene.
Consideren bien su antemuro, examinen sus fuertes, *
para que puedan contarlo a la generacin venidera;
Porque este Dios es nuestro Dios, eternamente y para siempre; *
l nos guiar por siempre jams.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

Isaas 26:1-9
En ese da se cantar este canto en la tierra de Jud:
"Tenemos una ciudad fuerte;
para salvarnos,
el Seor levant murallas y fortificaciones.
Abran las puertas para que pase una nacin justa
que se mantiene fiel.
Seor, t conservas en paz a los de carcter firme,
porque confan en ti.
Confen siempre en el Seor,
porque l es refugio eterno.
l hace caer a los orgullosos,
y humilla a la ciudad soberbia
derribndola hasta el suelo,
para que los humildes y los pobres
la pisoteen con sus pies."
El camino de los justos es recto;
t, Seor, haces llano su camino.
Nosotros tambin nos sentimos seguros
en el camino sealado por tus leyes, Seor.
Lo que nuestro corazn desea es pensar en ti.
De todo corazn suspiro por ti en la noche;
desde lo profundo de mi ser te busco.
Cuando t juzgues la tierra,
los hombres aprendern lo que es justicia.

Segundo Cntico de Isaas Quaerite Dominum
Isaas 55:6-11

Busquen al Seor mientras se deja encontrar; *
llmenle mientras se acerca.
Dejen los malos su camino, *
y los inicuos sus pensamientos.
Vulvanse al Seor, y tendr compasin de ellos, *
a nuestro Dios, porque es rico en perdn.
Pues mis pensamientos no son sus pensamientos, *
ni sus caminos, mis caminos, dice el Seor.
Porque as como los cielos son ms altos que la tierra, *
as mis caminos son ms altos que sus caminos,
y mis pensamientos ms que sus pensamientos.
Como la lluvia y la nieve descienden del firmamento, *
y no vuelven all sin empapar la tierra,
Hacindola germinar y crecer, *
y produciendo simiente al sembrador y pan al que come,
As ser mi palabra, la que sale de mi boca: *
no regresar a mi vaca;
Sino que realizar mi propsito, *
y cumplir aquello para lo cual la envi.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

2 Cornitios 5:16 - 6:2
Por eso, nosotros ya no pensamos de nadie segn los criterios de este mundo; y aunque antes pensbamos de Cristo segn tales criterios, ahora ya no pensamos as de l. Por lo tanto, el que est unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo. Todo esto es la obra de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcili consigo mismo y nos dio el encargo de anunciar la reconciliacin. Es decir que, en Cristo, Dios estaba reconciliando consigo mismo al mundo, sin tomar en cuenta los pecados de los hombres; y a nosotros nos encarg que diramos a conocer este mensaje. As que somos embajadores de Cristo, lo cual es como si Dios mismo les rogara a ustedes por medio de nosotros. As pues, en el nombre de Cristo les rogamos que acepten el reconciliarse con Dios. Cristo no cometi pecado alguno; pero por causa nuestra, Dios lo hizo pecado, para hacernos a nosotros justicia de Dios en Cristo. Ahora pues, como colaboradores en la obra de Dios, les rogamos a ustedes que no desaprovechen la bondad que Dios les ha mostrado. Porque l dice en las Escrituras: "En el momento oportuno te escuch; en el da de la salvacin te ayud." Y ahora es el momento oportuno. Ahora es el da de la salvacin!

Cntico al Cordero Dignus es
Apocalipsis 4:11; 5:9-10, 13

Digno es, Seor nuestro Dios, *
atribuirte la gloria, el honor y el poder;
Porque t has creado el universo, *
y por tu voluntad existi y fue creado.
Y digno es atribuir lo mismo a ti, Cordero inmolado, *
porque con tu sangre compraste para Dios,
De toda raza, lengua, pueblo y nacin, *
un reino de sacerdotes para servir a nuestro Dios.
Por tanto, al que est sentado en el trono, *
y a Cristo el Cordero,
Sean adoracin y honor, gloria y seoro, *
por los siglos de los siglos. Amn.

San Juan 8:12-19
Jess se dirigi otra vez a la gente, diciendo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendr la luz que le da vida, y nunca andar en la oscuridad.” Los fariseos le dijeron: “T ests dando testimonio a favor tuyo: ese testimonio no tiene valor.” Jess les contest: “Mi testimonio s tiene valor, aunque lo d yo mismo a mi favor. Pues yo s de dnde vine y a dnde voy; en cambio, ustedes no lo saben. Ustedes juzgan segn los criterios humanos. Yo no juzgo a nadie; pero si juzgo, mi juicio est de acuerdo con la verdad, porque no juzgo yo solo, sino que el Padre que me envi juzga conmigo. En la ley de ustedes est escrito que cuando dos testigos dicen lo mismo, su testimonio tiene valor. Pues bien, yo mismo soy un testigo a mi favor, y el Padre que me envi es el otro testigo.” Le preguntaron: “Dnde est tu padre?” Jess les contest: “Ustedes no me conocen a m, ni tampoco a mi Padre; si me conocieran a m, tambin conoceran a mi Padre.”

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Dios todopoderoso, t has derramado sobre nosotros la nueva luz de tu Verbo encarnado: Concede que esta luz, que arde en nuestro corazn, resplandezca en nuestra vida; mediante nuestro Seor Jesucristo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amn

Dios todopoderoso, cuyo muy amado Hijo no ascendi al gozo de tu presencia sin antes padecer, ni entr en gloria sin antes ser crucificado: Concdenos, por tu misericordia, que nosotros, caminando por la va de la cruz, encontremos que sta es la va de la vida y de la paz; por Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.
Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14


Oficio para el Medioda

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Salmo 121 Levavi oculos
Levanto mis ojos a los montes; *
de dnde vendr mi socorro?
Mi socorro viene del Seor, *
que hizo los cielos y la tierra.
No permitir que resbale tu pie, *
ni se dormir el que te guarda.
He aqu, el que guarda a Israel *
no se adormecer ni dormir.
El Seor es tu guardin, *
el Seor es tu sombra a tu diestra.
El sol no te har dao de da, *
ni la luna de noche.
El Seor te guardar de todo mal; *
l guardar tu vida.
El Seor guardar tu salida y tu entrada, *
desde ahora y para siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Si alguno est en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aqu todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcili consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliacin. 2 Corintios 5:17-18
Demos gracias a Dios.

Demos gracias a Dios.
Seor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Seor, ten piedad.

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.

Seor, escucha nuestra oracin;
Y llegue a ti nuestro clamor.

Salvador todopoderoso, que al medioda llamaste a tu siervo San Pablo para ser un apstol a los gentiles: Te rogamos que ilumines al mundo con el resplandor de tu gloria, para que todas las naciones vengan y te adoren; t que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn.

Se puede ofrecer intercesiones libres.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.