Oración Vespertina Diaria

El Oficio comienza.

Gracia y paz a ustedes, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Filipenses 1:2

Confesión de Pecado

Confesemos nuestros pecados contra Dios y contra nuestro prójimo.

Dios de misericordia,
confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra,
por lo que hemos hecho
y lo que hemos dejado de hacer.
No te hemos amado con todo el corazón;
no hemos amado a nuestro prójimo
  como a nosotros mismos.
Sincera y humildemente nos arrepentimos.
Por amor de tu Hijo Jesucristo,
ten piedad de nosotros y perdónanos;
así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos,
para gloria de tu Nombre. Amén.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor, nos fortalezca en toda bondad y, por el poder del Espíritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amén.

Invitatorio y Salterio

Oh Dios, dígnate librarnos.
Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: como era
en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.

Luz Alegrante Phos hilaron

Luz alegrante,
claridad pura del sempiterno Padre celestial,
Jesucristo, santo y bendito:
Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,
y nuestros ojos miran la luz vespertina,
te alabamos con himnos, oh Dios: Padre,
  Hijo y Espíritu Santo.
Digno eres de ser alabado en todos los tiempos
  con voces gozosas,
oh Hijo de Dios, Dador de la vida;
por tanto te glorifica el universo entero.

Los Salmos

Salmo 9

1Te daré gracias, oh Señor, con todo mi corazón;*
contaré todas tus maravillas.

2Me alegraré y me regocijaré en ti;*
cantaré a tu Nombre, oh Altísimo.

3Mis enemigos volvieron atrás;*
cayeron y perecieron delante de ti;

4Porque has mantenido mi derecho y mi causa;*
te has sentado en el trono juzgando con justicia.

5Reprendiste a los impíos, destruiste a los malos,*
borraste el nombre de ellos eternamente y para siempre.

6Los enemigos han perecido;
han quedado desolados para siempre;*
y las ciudades que derribaste, su memoria
pereció con ellas.

7Pero el Señor reina para siempre;*
ha dispuesto su trono para juicio.

8El juzgará al mundo con justicia,*
y a los pueblos con rectitud.

9El Señor será refugio de los oprimidos,*
refugio para el tiempo de angustia.

10En ti confiarán los que conocen tu Nombre,*
por cuanto tú, oh Señor, no desamparas a los
que te buscan.

11Canten al Señor, que habita en Sión;*
publiquen entre los pueblos sus obras.

12El que se venga de la sangre se acordará de ellos;*
no se olvidará del clamor de los afligidos.

13Ten misericordia de mí, oh Señor;*
mira mi aflicción que padezco a causa de los
que me aborrecen,
tú que me levantas de las puertas de la muerte;

14Para que cuente yo todas tus alabanzas
y me goce en tu salvación,*
en las puertas de la ciudad de Sión.

15Se hundieron los impíos en el hoyo que hicieron;*
en la red que escondieron fue tomado su pie.

16El Señor se ha hecho conocer en el juicio que ejecutó*
en la obra de sus manos fue enlazado el malo.

17Los malos serán entregados al sepulcro,*
todas las gentes que se olvidan de Dios;

18Porque no para siempre será olvidado el menesteroso,*
ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.

19Levántate, oh Señor; que no triunfe el impío;*
sean juzgados los impíos delante de ti.

20Pon, oh Señor, temor en ellos;*
conozcan los impíos que no son sino mortales.

Salmo 15

1Señor, ¿quién habitará en tu tabernáculo? *
¿Quién morará en tu santo monte?

2El que anda en integridad y hace justicia,*
y habla verdad en su corazón.

3El que no detrae con su lengua,
ni hace mal a su prójimo,*
ni contra su vecino acoje oprobio alguno.

4Aquél a cuyos ojos el vil es menospreciado,*
pero honra a los que temen al Señor.

5El que jurando en daño suyo,*
no por eso cambia.

6El que presta, no esperando de ello nada,*
ni contra el inocente admite cohecho.

7El que hace estas cosas,*
no resbalará para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

La Leccion

Mateo 25:1-13

1"Sucederá entonces con el reino de los cielos como lo que sucedió en una boda: diez muchachas tomaron sus lámparas de aceite y salieron a recibir al novio.

2Cinco de ellas eran despreocupadas y cinco previsoras.

3Las despreocupadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo;

4en cambio, las previsoras llevaron sus botellas de aceite, además de sus lámparas.

5Como el novio tardaba en llegar, les dio sue–o a todas, y por fin se durmieron.

6Cerca de la medianoche, se oyó gritar: '¡Ya viene el novio! ¡Salgan a recibirlo!'

7Todas las muchachas se levantaron y comenzaron a preparar sus lámparas.

8Entonces las cinco despreocupadas dijeron a las cinco previsoras: 'Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando.'

9Pero las muchachas previsoras contestaron: 'No, porque así no alcanzará ni para nosotras ni para ustedes. Más vale que vayan a donde lo venden, y compren para ustedes mismas.'

10Pero mientras aquellas cinco muchachas fueron a comprar aceite, llegó el novio, y las que habían sido previsoras entraron con él en la boda, y se cerró la puerta.

11Después llegaron las otras muchachas, diciendo: '¡Se–or, se–or, ábrenos!'

12Pero él les contestó: 'Les aseguro que no las conozco.'

13"Manténganse ustedes despiertos a–adió Jesús, porque no saben ni el día ni la hora.

Palabra del Señor.
  Demos gracias a Dios.

10 Cántico de Simeón Nunc dimittis
San Lucas 2:29-32

Ahora despides, Señor, a tu siervo, *
  conforme a tu palabra, en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, *
  a quien has presentado ante todos los pueblos:
Luz para alumbrar a las naciones, *
  y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
  como era en el principio, ahora y siempre,
  por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso,
  creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
  Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
    y nació de la Virgen María.
  Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
  Fue crucificado, muerto y sepultado.
  Descendió a los infiernos.
  Al tercer día resucitó de entre los muertos.
  Subió a los cielos,
    y está sentado a la diestra de Dios Padre.
  Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
  la santa Iglesia católica,
  la comunión de los santos,
  el perdón de los pecados,
  la resurrección de los muertos,
  y la vida eterna. Amén.

Plegarias

Padre nuestro que estás en el cielo,
  santificado sea tu Nombre,
  venga tu reino,
  hágase tu voluntad,
    en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
  como también nosotros perdonamos
    a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
  y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
  tuyo es el poder,
  y tuya es la gloria,
  ahora y por siempre. Amén.

Sufragios

Que esta noche sea santa, buena y pacífica,
Te rogamos, Señor.
Que tus santos ángeles nos conduzcan por los senderos
de paz y de benevolencia,
Te rogamos, Señor.
Que nos perdones y absuelvas de nuestros pecados y
ofensas,
Te rogamos, Señor.
Que haya paz para tu Iglesia y para todo el mundo,
Te rogamos, Señor.
Que partamos de esta vida en tu fe y temor, y no seamos
condenados ante el gran tribunal de Cristo.
Te rogamos, Señor.
Que tu Espíritu Santo nos una en la comunión de
todos tus santos, encomendándonos los
unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo,
Te rogamos, Señor.

Colecta del día: Propio 10

Oh Señor, atiende, en tu bondad, las súplicas de tu pueblo que clama a ti, y concede que podamos percibir y comprender lo que debemos hacer, y tengamos también la gracia y el poder para cumplirlo fielmente; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Colecta por ayuda en todo peligro

Sé nuestra luz en las tinieblas, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y riesgos de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Por la misión de la Iglesia

Vela, oh amantísimo Señor, con los que trabajan, o velan, o lloran esta noche. A tus ángeles manda que guarden a los que duermen. Cuida a los enfermos, Cristo Señor; otorga reposo a los cansados, bendice a los moribundos, consuela a los que sufren, compadécete de los afligidos, escuda a los gozosos. Todo esto te pedimos por tu gran amor. Amén.

Acción de Gracias en General

Dios omnipotente, Padre de toda misericordia,
nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente
  te damos gracias
por todo tu amor y benignidad
a nosotros y a todos los seres humanos.
Te bendecimos por nuestra creación, preservación
y todas las bendiciones de esta vida;
pero sobre todo por tu amor inmensurable
en la redención del mundo por nuestro Señor Jesucristo;
por los medios de gracia, y la esperanza de gloria.
Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades
de tal manera que, con un corazón verdaderamente
  agradecido,
proclamemos tus alabanzas,
no sólo con nuestros labios, sino también con nuestras vidas,
entregándonos a tu servicio y caminando en tu presencia,
en santidad y justicia, todos los días de nuestra vida;
por Jesucristo nuestro Señor,
a quien, contigo y el Espíritu Santo,
sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amén.

La bendición

Bendigamos al Señor.
Demos gracias a Dios.

Que el Dios de la esperanza nos colme de todo gozo y paz en nuestra fe, por el poder del Espíritu Santo. Amén. Romanos 15:13