Oración Vespertina Diaria

El Oficio comienza.

Adoren al Señor en la hermosura de la santidad; tiemble delante de él toda la tierra. Salmo 96:9

Confesión de Pecado

Confesemos nuestros pecados contra Dios y contra nuestro prójimo.

Dios de misericordia,
confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra,
por lo que hemos hecho
y lo que hemos dejado de hacer.
No te hemos amado con todo el corazón;
no hemos amado a nuestro prójimo
  como a nosotros mismos.
Sincera y humildemente nos arrepentimos.
Por amor de tu Hijo Jesucristo,
ten piedad de nosotros y perdónanos;
así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos,
para gloria de tu Nombre. Amén.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor, nos fortalezca en toda bondad y, por el poder del Espíritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amén.

Invitatorio y Salterio

Oh Dios, dígnate librarnos.
Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: como era
en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.

Luz Alegrante Phos hilaron

Luz alegrante,
claridad pura del sempiterno Padre celestial,
Jesucristo, santo y bendito:
Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,
y nuestros ojos miran la luz vespertina,
te alabamos con himnos, oh Dios: Padre,
  Hijo y Espíritu Santo.
Digno eres de ser alabado en todos los tiempos
  con voces gozosas,
oh Hijo de Dios, Dador de la vida;
por tanto te glorifica el universo entero.

El Salmo

Salmo 68:1-20 Exsurgat Deus

1Levántese Dios, y se dispersen sus enemigos;*
que huyan de su presencia los que le odian.

2Como el humo se disipa, disípense ellos;*
como se derrite la cera ante el fuego,
derrítanse los malos ante Dios.

3Empero alégrense los justos, gócense delante de Dios;*
regocíjense también, rebosando de júbilo.

4Canten a Dios, canten alabanzas a su Nombre;
enaltezcan al que cabalga sobre los cielos;*
su Nombre es YAHVÉ; regocijense delante de él.

5Padre de huérfanos, defensor de viudas,*
es Dios en su santa morada.

6A los solitarios Dios da un hogar,
y saca a libertad a los cautivos;*
mas los rebeldes habitarán en tierra seca.

7Oh Dios, cuando saliste delante de tu pueblo,*
cuando avanzaste por el desierto,

8La tierra tembló, el cielo derramó su lluvia,*
ante Dios, el Dios de Sinaí,
ante Dios, el Dios de Israel.

9Abundante lluvia derramaste, oh Dios, en tu heredad;*
refrescaste la tierra extenuada.

10Tu pueblo habitó en ella;*
por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.

11Mi Soberano ha dado la palabra: *
grande era la multitud de las que llevaban
buenas noticias:

12"Van huyendo los reyes y sus ejércitos, van huyendo;*
las mujeres en casa reparten los despojos".

13Aunque tardaban ustedes entre los rediles,*
serán como palomas, sus alas cubiertas de plata,
sus plumas, como de oro, destellaban.

14Cuando el Omnipotente esparció a los reyes,*
fue como si hubiese nevado en el monte Salmón.

15¡Oh monte altísimo, oh monte de Basán¡*
¡Oh monte escarpado, oh monte de Basán¡

16¿Por qué miras con envidia, oh montaña escabrosa,
al monte escogido por Dios para su morada? *
Ciertamente el Señor habitará en él para siempre.

17Los carros de Dios son veinte mil,
y aun millares de millares;*
mi Soberano viene en santidad del Sinaí.

18Subiste a lo alto, llevando cautiva a la cautividad;
recibiste dones hasta de tus enemigos,*
para que habite el Señor Dios entre ellos.

19Bendito sea Dios, día tras día,*
Dios, nuestro Salvador, que lleva nuestras cargas.

20El Dios nuestro es un Dios de salvación;*
Dios es el Señor, por quien escapamos de la muerte.

24Miran tu cortejo, oh Dios,*
el cortejo hacia el santuario,
mi Dios y mi Rey.

25Los cantores marchan al frente, los músicos detrás;*
en medio de las doncellas que tocan panderos.

26Bendigan a Dios en la congregación,*
bendigan al Señor, ustedes de la estirpe de Israel.

27Ahí va delante Benjamín, el menor de las tribus;
después, en fila, los príncipes de Judá*
los príncipes de Zebulón y los de Neftalí.

28Envía tu poder, oh Dios;*
confirma, oh Dios, lo que has hecho por nosotros.

29Por amor a tu templo en Jerusalén,*
los reyes te traerán dones.

30Reprime a la fiera de los carrizales,*
a los pueblos, como toros con sus becerros.

31Pisotea a los que codician la plata;*
esparce a los pueblos que se complacen en la guerra.

32Que traigan tributo de Egipto;*
que Etiopía extienda sus manos a Dios.

33Reinos de la tierra, canten a Dios;*
canten alabanzas al Señor.

34Cabalga sobre los cielos, los cielos antiguos;*
lanza su voz, su voz poderosa.

35Atribuyan poder a Dios;*
su majestad es sobre Israel,
y su poder sobre los cielos.

36¡Cuán maravilloso es Dios en su santuario,*
el Dios de Israel, quien da fortaleza y poder a su pueblo¡
¡Bendito sea Dios¡ -->

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

La Leccion

Mateo 27:32-44

32Al salir de allí, encontraron a un hombre llamado Simón, natural de Cirene, a quien obligaron a cargar con la cruz de Jesús.

33Cuando llegaron a un sitio llamado Gólgota, (es decir, "Lugar de la Calavera"),

34le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero Jesús, después de probarlo, no lo quiso beber.

35Cuando ya lo habían crucificado, los soldados echaron suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús.

36Luego se sentaron allí para vigilarlo.

37Y por encima de su cabeza pusieron un letrero, donde estaba escrita la causa de su condena. El letrero decía: "Este es Jesús, el Rey de los judíos."

38También fueron crucificados con él dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda.

39Los que pasaban lo insultaban, meneando la cabeza

40y diciendo: ¡Tú ibas a derribar el templo y a reconstruirlo en tres días! ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y bájate de la cruz!

41De la misma manera se burlaban de él los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos. Decían:

42Salvó a otros, pero a sí mismo no puede salvarse. Es el Rey de Israel: ¡pues que baje de la cruz, y creeremos en él!

43Ha puesto su confianza en Dios: ¡pues que Dios lo salve ahora, si de veras lo quiere! ¿No nos ha dicho que es Hijo de Dios?

44Y hasta los bandidos que estaban crucificados con él, lo insultaban.

Palabra del Señor.
  Demos gracias a Dios.

8 Cántico de María Magnificat
San Lucas 1:46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, *
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, *
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí;
su Nombre es santo.
Su misericordia llega a sus fieles, *
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo; *
dispersa a los soberbios de corazón.
Derriba del trono a los poderosos, *
y enaltece a los humildes.
A los hambrientos los colma de bienes, *
y a los ricos despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, *
acordándose de la misericordia,
Como lo había prometido a nuestros padres, *
en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
  como era en el principio, ahora y siempre,
  por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso,
  creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
  Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
    y nació de la Virgen María.
  Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
  Fue crucificado, muerto y sepultado.
  Descendió a los infiernos.
  Al tercer día resucitó de entre los muertos.
  Subió a los cielos,
    y está sentado a la diestra de Dios Padre.
  Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
  la santa Iglesia católica,
  la comunión de los santos,
  el perdón de los pecados,
  la resurrección de los muertos,
  y la vida eterna. Amén.

Plegarias

Padre nuestro que estás en el cielo,
  santificado sea tu Nombre,
  venga tu reino,
  hágase tu voluntad,
    en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
  como también nosotros perdonamos
    a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
  y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
  tuyo es el poder,
  y tuya es la gloria,
  ahora y por siempre. Amén.

Sufragios

Señor, muéstranos tu misericordia;
  Y concédenos tu salvación.
Reviste a tus ministros de justicia;
  Que cante tu pueblo de júbilo.
Establece, Señor, la paz en todo el mundo;
  Porque sólo en ti vivimos seguros.
Protege, Señor, a esta nación;
  Y guíanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
  Y entre los pueblos tu salvación.
Señor, que no se olvide a los necesitados;
  Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Señor, crea en nosotros un corazón limpio;
  Y susténtanos con tu Santo Espíritu.

Colecta del día

Oh Dios, protector de cuantos en ti confían, sin quien nada es fuerte, nada es santo: Multiplica en nosotros tu misericordia, a fin de que, bajo tu dirección y guía, nos sirvamos de los bienes temporales, de tal manera que no perdamos los eternos; por Jesucristo nuestro Señor que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Colecta para pedir protección

Oh Dios, tú eres la vida de los que viven, la luz de los fieles, la fortaleza de los que trabajan, y el descanso de los muertos: Te damos gracias por las bendiciones del día que termina, y humildemente te suplicamos nos des tu protección durante la noche que comienza. Llévanos en seguridad hasta las horas del alba; por aquél que murió y resucitó por nosotros, tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Por la misión de la Iglesia

Oh Dios, tú manifiestas en tus siervos las señales de tu presencia: Envía sobre nosotros el Espíritu de amor, para que en el compañerismo mutuo tu gracia abundante se acreciente entre nosotros; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Acción de Gracias en General

Dios omnipotente, Padre de toda misericordia,
nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente
  te damos gracias
por todo tu amor y benignidad
a nosotros y a todos los seres humanos.
Te bendecimos por nuestra creación, preservación
y todas las bendiciones de esta vida;
pero sobre todo por tu amor inmensurable
en la redención del mundo por nuestro Señor Jesucristo;
por los medios de gracia, y la esperanza de gloria.
Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades
de tal manera que, con un corazón verdaderamente
  agradecido,
proclamemos tus alabanzas,
no sólo con nuestros labios, sino también con nuestras vidas,
entregándonos a tu servicio y caminando en tu presencia,
en santidad y justicia, todos los días de nuestra vida;
por Jesucristo nuestro Señor,
a quien, contigo y el Espíritu Santo,
sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amén.

La bendición

Bendigamos al Señor.
Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros, puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemos pedir o pensar: Gloria a él en la Iglesia de generación en generación, y en Cristo Jesús por los siglos de los siglos. Amén. Efesios 3:20, 21