Oración Matutina Diaria

El Oficio comienza.

Damos gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz. Colosenses 1:12

Confesión de Pecado

Confesemos nuestros pecados contra Dios y contra nuestro prójimo.

Dios de misericordia,
confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra,
por lo que hemos hecho
y lo que hemos dejado de hacer.
No te hemos amado con todo el corazón;
no hemos amado a nuestro prójimo
  como a nosotros mismos.
Sincera y humildemente nos arrepentimos.
Por amor de tu Hijo Jesucristo,
ten piedad de nosotros y perdónanos;
así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos,
para gloria de tu Nombre. Amén.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor, nos fortalezca en toda bondad y, por el poder del Espíritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amén.

Invitatorio y Salterio

Señor, abre nuestros labios. Y nuestra boca proclamará tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: como era
en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.

La tierra es del Señor, pues él la hizo: vengan y adorémosle.

Salmos Invitatorios

Venite Salmo 95:1-7

Vengan, cantemos alegremente al Señor; *
  aclamemos con júbilo a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia con alabanza, *
  vitoreándole con cánticos;
Porque el Señor es Dios grande, *
  y Rey grande sobre todos los dioses.
En su mano están las profundidades de la tierra, *
  y las alturas de los montes son suyas.
Suyo el mar, pues él lo hizo, *
  y sus manos formaron la tierra seca.
Vengan, adoremos y postrémonos; *
  arrodillémonos delante del Señor nuestro Hacedor;
Porque él es nuestro Dios;
  nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. *
¡Ojalá escuchen hoy su voz!

El Salmo

Salmo 31 In te, Domine, speravi

1En ti, oh Señor, he esperado;
no sea yo avergonzado jamás;*
líbrame en tu justicia.

2Inclina a mí tu oído;*
apresúrate a librarme.

3Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme;
porque tú eres mi risco y mi castillo;*
por tu Nombre me guiarás y me encaminarás.

4Me sacarás de la red que han escondido para mí,*
pues tú eres mi refugio.

5En tu mano encomiendo mi espíritu;*
tú me has redimido, oh Señor, Dios de verdad.

6Aborrezco a los que se adhieren a ídolos inútiles,*
y pongo mi confianza en el Señor.

7Me gozaré y alegraré en tu misericordia;*
porque has visto mi aflicción;
conoces la angustia de mi vida.

8No me entregaste en mano del enemigo;*
pusiste mis pies en lugar espacioso.

9Ten misericordia de mí, oh Señor, que estoy en angustia;* se
han consumido de tristeza mis ojos,
mi garganta también y mi vientre;

10Porque mi vida se va gastando de dolor,
y mis años de suspirar;*
se agotan mis fuerzas a causa de mi aflicción,
y mis huesos se han consumido.

11De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos mucho
más,
y pavor a mis conocidos;*
los que me ven fuera huyen de mí.

12He sido olvidado como un muerto, desechado
de toda memoria;*
he venido a ser como un vaso quebrado.

13Porque he oído el cuchicheo de muchos;
"por todos lados hay miedo"*
consultan juntos contra mí;
conspiran para quitarme la vida.

14Mas yo en ti confío, oh Señor;*
dije: "Tú eres mi Dios.

15En tu mano está mi destino;*
líbrame de la mano de mis enemigos,
y de mis perseguidores.

16Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;*
sálvame por tu misericordia".

17No sea yo avergonzado, oh Señor, ya que te he invocado;*
sean avergonzados los malvados;
estén mudos en el sepulcro.

18Enmudezcan los labios mentirosos,
que hablan insolencias contra el justo,*
con soberbia y menosprecio.

19¡Cuán grande es tu bondad, oh Señor¡
que has guardado para los que te temen;*
que has mostrado, delante de todos,
a los que confían en ti.

20En lo secreto de tu presencia los escondes
de cuantos los calumnian;*
los resguardas en tu abrigo de la querella de lenguas.

21¡Bendito sea el Señor¡*
me ha demostrado la maravilla de su amor
en ciudad sitiada.

22Decía yo en mi desmayo,
"Cortado soy de delante de tus ojos",*
pero tú oíste la voz de mis ruegos,
cuando a ti clamaba.

23Amen al Señor, todos ustedes que le adoran;*
a los fieles guarda el Señor,
y castiga con creces a los que obran con soberbia.

24Fortalézcanse los que esperan en el Señor,*
y tome su corazón aliento.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Las Lecciones

Proverbios 23:19-21,29-24:2

Proverbios 23

19
Atiende bien, hijo mío, y aprende;
procura seguir el buen camino.
20
No te juntes con los borrachos
ni con los que comen demasiado,
21
pues los borrachos y los glotones acaban en la ruina,
y los perezosos se visten de harapos.
29
¿Quién sufre? ¿Quién se queja?
¿Quién anda en pleitos y lamentos?
¿Quién es herido sin motivo?
¿Quién tiene turbia la mirada?
30
El que no abandona jamás el vino
y anda ensayando nuevas bebidas.
31
No te fijes en el vino.
¡Qué rojo se pone y cómo brilla en la copa!
¡Con qué suavidad se resbala!
32
Pero al final es como una serpiente
que muerde y causa dolor.
33
Te hará ver cosas extrañas,
y pensar y decir tonterías;
34
te hará sentir que estás en alta mar,
recostado en la punta del palo mayor,
35
y dirás:
«Me golpearon, y no lo sentí;
me azotaron, y no me di cuenta;
pero en cuanto me despierte
iré en busca de más vino.»

Proverbios 24

1
No tengas envidia de los malvados
ni ambiciones estar en su compañía,
2
porque sólo piensan en la violencia
y no hablan más que de hacer lo malo.

Palabra del Señor.
  Demos gracias a Dios.

3 Segundo Cántico de Isaías Quaerite Dominum
Isaías 55:6-11

Busquen al Señor mientras se deja encontrar; *
  llámenle mientras se acerca.
Dejen los malos su camino, *
  y los inicuos sus pensamientos.
Vuélvanse al Señor, y tendrá compasión de ellos, *
  a nuestro Dios, porque es rico en perdón.
Pues mis pensamientos no son sus pensamientos, *
  ni sus caminos, mis caminos, dice el Señor.
Porque así como los cielos son más altos que la tierra, *
  así mis caminos son más altos que sus caminos,
  y mis pensamientos más que sus pensamientos.
Como la lluvia y la nieve descienden del firmamento, *
  y no vuelven allá sin empapar la tierra,
Haciéndola germinar y crecer, *
  y produciendo simiente al sembrador y pan al que come,
Así será mi palabra, la que sale de mi boca: *
  no regresará a mi vacía;
Sino que realizará mi propósito, *
  y cumplirá aquello para lo cual la envié.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
  como era en el principio, ahora y siempre,
  por los siglos de los siglos. Amén.

1 Timoteo 5:17-22

17 Los ancianos que gobiernan bien la iglesia deben ser doblemente apreciados, especialmente los que se dedican a predicar y enseñar. 18 Pues la Escritura dice: «No le pongas bozal al buey que trilla.» Y también: «El trabajador tiene derecho a su paga.» 19 No hagas caso de acusaciones contra un anciano, si no están apoyadas por dos o tres testigos. 20 A los que siguen pecando, debes reprenderlos delante de todos, para que los demás tengan temor. 21 Te encargo delante de Dios, de Jesucristo y de los ángeles escogidos, que sigas estas reglas sin hacer discriminaciones ni tener preferencias. 22 No impongas las manos a nadie sin haberlo pensado bien, para no hacerte cómplice de los pecados de otros. Consérvate limpio de todo mal.

Palabra del Señor.
  Demos gracias a Dios.

11 Cántico al Cordero Dignus es
Apocalipsis 4:11; 5:9-10, 13

Digno es, Señor nuestro Dios, *
  atribuirte la gloria, el honor y el poder;
Porque tú has creado el universo, *
  y por tu voluntad existió y fue creado.
Y digno es atribuir lo mismo a ti, Cordero inmolado, *
  porque con tu sangre compraste para Dios,
De toda raza, lengua, pueblo y nación, *
  un reino de sacerdotes para servir a nuestro Dios.
Por tanto, al que está sentado en el trono, *
  y a Cristo el Cordero,
Sean adoración y honor, gloria y señorío, *
  por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso,
  creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
  Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
    y nació de la Virgen María.
  Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
  Fue crucificado, muerto y sepultado.
  Descendió a los infiernos.
  Al tercer día resucitó de entre los muertos.
  Subió a los cielos,
    y está sentado a la diestra de Dios Padre.
  Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
  la santa Iglesia católica,
  la comunión de los santos,
  el perdón de los pecados,
  la resurrección de los muertos,
  y la vida eterna. Amén.

Plegarias

Padre nuestro que estás en el cielo,
  santificado sea tu Nombre,
  venga tu reino,
  hágase tu voluntad,
    en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
  como también nosotros perdonamos
    a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
  y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
  tuyo es el poder,
  y tuya es la gloria,
  ahora y por siempre. Amén.

Sufragios

Señor, muéstranos tu misericordia;
  Y concédenos tu salvación.
Reviste a tus ministros de justicia;
  Que cante tu pueblo de júbilo.
Establece, Señor, la paz en todo el mundo;
  Porque sólo en ti vivimos seguros.
Protege, Señor, a esta nación;
  Y guíanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
  Y entre los pueblos tu salvación.
Señor, que no se olvide a los necesitados;
  Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Señor, crea en nosotros un corazón limpio;
  Y susténtanos con tu Santo Espíritu.

Colecta del día

Concede, oh Señor, que el curso de este mundo sea gobernado pacficamente por tu providencia, y que tu Iglesia pueda servirte con gozo, confianza y serenidad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Por la misión de la Iglesia

Dios todopoderoso y eterno, cuyo Espíritu gobierna y santifica a todo el cuerpo de tu pueblo fiel: Recibe las súplicas y oraciones que te ofrecemos por todos los miembros de tu santa Iglesia, para que en su vocación y ministerio te sirvan verdadera y devotamente; por nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.

Colecta para los viernes

Dios todopoderoso, cuyo muy amado Hijo no ascendió al gozo de tu presencia sin antes padecer, ni entró en gloria sin antes ser crucificado: Concédenos, por tu misericordia, que nosotros, caminando por la vía de la cruz, encontremos que ésta es la vía de la vida y de la paz; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Colecta por la paz

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu protección, no temamos la fuerza de ningún adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Acción de Gracias en General

Dios omnipotente, Padre de toda misericordia,
nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente
  te damos gracias
por todo tu amor y benignidad
a nosotros y a todos los seres humanos.
Te bendecimos por nuestra creación, preservación
y todas las bendiciones de esta vida;
pero sobre todo por tu amor inmensurable
en la redención del mundo por nuestro Señor Jesucristo;
por los medios de gracia, y la esperanza de gloria.
Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades
de tal manera que, con un corazón verdaderamente
  agradecido,
proclamemos tus alabanzas,
no sólo con nuestros labios, sino también con nuestras vidas,
entregándonos a tu servicio y caminando en tu presencia,
en santidad y justicia, todos los días de nuestra vida;
por Jesucristo nuestro Señor,
a quien, contigo y el Espíritu Santo,
sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amén.

La bendición

Bendigamos al Señor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amén. 2 Corintios 13:14