Oracin Vespertina Diaria

Aleluya! Cristo ha resucitado
Es verdad! El Seor ha resucitado. Aleluya!

Confesin de Pecado
Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazn; no hemos amado a nuestro prjimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdnanos; as tu voluntad ser nuestra alegra y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amn.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Seor, nos fortalezca en toda bondad y por el poder del Espritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amn.

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Luz Alegrante Phos hilaron
Luz alegrante,
claridad pura del sempiterno Padre celestial,
Jesucristo, santo y bendito:

Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,
y nuestros ojos miran la luz vespertina,
te alabamos con himnos, oh Dios: Padre,
Hijo y Espritu Santo.

Digno eres de ser alabado en todos los tiempos
con voces gozosas,
oh Hijo de Dios, Dador de la vida;
por tanto te glorifica el universo entero.

Salmo 78:40-72
Cuntas veces el pueblo se rebel contra Dios en el desierto, *
y le ofendi en el yermo!
Una y otra vez tentaron a Dios, *
y provocaron al Santo de Israel.
No se acordaron de su poder *
el da que los rescat del enemigo,
Cuando hizo prodigios en Egipto, *
portentos en el campo de Zon.
Convirti en sangre sus ros, *
para que no bebiesen de sus corrientes.
Envi entre ellos enjambres de moscas que los devoraban, *
y ranas que los destruan.
Dio tambin a la oruga sus cosechas, *
y a la langosta, el fruto de su labor.
Acab sus vias con granizo, *
y sus sicmoros con escarcha.
Entreg al pedrisco sus ganados, *
y sus rebaos a los rayos.
Envi sobre ellos el ardor de su ira: *
furor, indignacin y angustia, un tropel de ngeles destructores.
Dio rienda suelta a su furor; no eximi sus almas de la muerte, *
sino que entreg sus vidas a la peste.
Hiri a los primognitos de Egipto, *
a las primicias de su fuerza, en las tiendas de Cam.
Sac como ovejas a su pueblo, *
y los gui como un rebao por el desierto.
Los condujo seguros, y no temieron, *
mientras el mar cubra a sus enemigos.
Los trajo a su santo monte, *
la montaa que gan su diestra.
Ante ellos arroj a los cananeos, les asign por lote su heredad, *
e hizo habitar en sus tiendas a las tribus de Israel.
Pero ellos tentaron al Dios Altsimo y lo desafiaron; *
no guardaron sus mandamientos.
Se desviaron y se volvieron infieles como sus padres; *
fallaron como arco sin tensar.
Le agraviaron con sus altares paganos, *
y le desagradaron con sus dolos.
Cuando Dios lo oy, se enoj, *
y rechaz totalmente a Israel.
Abandon su morada de Silo, *
el tabernculo en que haba morado en medio de su pueblo.
Entreg a cautiverio el arca, *
su gloria en mano del enemigo.
Entreg su pueblo a la espada, *
y se enoj contra su heredad.
El fuego devor a sus jvenes, *
y no hubo cantos nupciales para sus doncellas.
Sus sacerdotes cayeron a espada, *
y sus viudas no hicieron lamentacin.
Entonces se despert el Seor como de un sueo, *
como un guerrero refrescado con vino.
Hiri a sus enemigos por detrs, *
y los avergonz para siempre.
Rechaz las tiendas de Jos, *
y no escogi la tribu de Efran,
Sino que escogi la tribu de Jud, *
y el Monte Sin, al cual am.
Edific su santuario como los cielos altos, *
como la tierra que ciment para siempre.
Eligi a David su siervo, *
y lo sac de los apriscos;
De andar tras las ovejas, lo quit, *
y lo hizo pastor de Jacob, su pueblo, de Israel, su heredad.
Con un corazn ntegro los pastore, *
y los gui con la destreza de su mano.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

San Mateo 13:18-23
Escuchen ahora la parbola del sembrador: Cuando uno oye la palabra del Reino y no la interioriza, viene el Maligno y le arrebata lo que fue sembrado en su corazn. Ah tienen lo que cay a lo largo del camino. La semilla que cay en terreno pedregoso, es aquel que oye la Palabra y en seguida la recibe con alegra. En l, sin embargo, no hay races, y no dura ms que una temporada. Apenas sobreviene alguna contrariedad o persecucin por causa de la Palabra, inmediatamente se viene abajo. La semilla que cay entre cardos, es aquel que oye la Palabra, pero luego las preocupaciones de esta vida y los encantos de las riquezas ahogan esta palabra, y al final no produce fruto. La semilla que cay en tierra buena, es aquel que oye la Palabra y la comprende. Este ciertamente dar fruto y producir cien, sesenta o treinta veces ms.

Cntico de Mara Magnificat
San Lucas 1:46-55

Proclama mi alma la grandeza del Seor,
se alegra mi espritu en Dios mi Salvador, *
porque ha mirado la humillacin de su esclava.
Desde ahora me felicitarn todas las generaciones, *
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por m;
su Nombre es santo.
Su misericordia llega a sus fieles, *
de generacin en generacin.
El hace proezas con su brazo; *
dispersa a los soberbios de corazn.
Derriba del trono a los poderosos, *
y enaltece a los humildes.
A los hambrientos los colma de bienes, *
y a los ricos despide vacos.
Auxilia a Israel, su siervo, *
acordndose de la misericordia,
Como lo haba prometido a nuestros padres, *
en favor de Abrahn y su descendencia para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.


Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

Que esta noche sea santa, buena y pacfica,
Te rogamos, Seor.
Que tus santos ngeles nos conduzcan por los senderos de paz y de benevolencia,
Te rogamos, Seor.
Que nos perdones y absuelvas de nuestros pecados y ofensas,
Te rogamos, Seor.
Que haya paz para tu Iglesia y para todo el mundo,
Te rogamos, Seor.
Que partamos de esta vida en tu fe y temor, y no seamos condenados ante el gran tribunal de Cristo.
Te rogamos, Seor.
Que tu Espritu Santo nos una en la comunin de todos tus santos, encomendndonos los unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo,
Te rogamos, Seor.

Oh Dios, t has preparado para los que te aman cosas tan buenas que sobrepasan nuestro entendimiento: Infunde en nuestros corazones tal amor hacia ti, que, amndote en todo y sobre todas las cosas, obtengamos tus promesas, que exceden todo lo que podamos anhelar; por Jesucristo tu Hijo nuestro Seor, que vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amn.

Oh Dios, t eres la vida de los que viven, la luz de los fieles, la fortaleza de los que trabajan, y el descanso de los muertos: Te damos gracias por las bendiciones del da que termina, y humildemente te suplicamos nos des tu proteccin durante la noche que comienza. Llvanos en seguridad hasta las horas del alba; por aqul que muri y resucit por nosotros, tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo. Amn.

Qudate con nosotros, Seor Jess, ahora que la noche se acerca y ha pasado el da. S nuestro compaero en el camino, enciende nuestros corazones, y despierta la esperanza, para que te conozcamos tal como te revelas en las Escrituras y en la fraccin del pan. Concede esto por amor de tu Nombre. Amn.

Vela, oh amantsimo Seor, con los que trabajan, o velan, o lloran esta noche. A tus ngeles manda que guarden a los que duermen. Cuida a los enfermos, Cristo Seor; otorga reposo a los cansados, bendice a los moribundos, consuela a los que sufren, compadcete de los afligidos, escuda a los gozosos. Todo esto te pedimos por tu gran amor. Amn.

Puede seguir intercesiones y acciones de gracias.

Accin de Gracias en General
Dios omnipotente, Padre de toda misericordia, nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente te damos gracias por todo tu amor y benignidad a nosotros y a todos los seres humanos. Te bendecimos por nuestra creacin, preservacin y todas las bendiciones de esta vida; pero sobre todo por tu amor inmensurable en la redencin del mundo por nuestro Seor Jesucristo; por los medios de gracia, y la esperanza de gloria. Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades de tal manera que, con un corazn verdaderamente agradecido, proclamemos tus alabanzas, no slo con nuestros labios, sino tambin con nuestras vidas, entregndonos a tu servicio y caminando en tu presencia, en santidad y justicia, todos los das de nuestra vida; por Jesucristo nuestro Seor, a quien, contigo y el Espritu Santo, sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros, puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemos pedir o pensar: Gloria a l en la Iglesia de generacin en generacin, y en Cristo Jess por los siglos de los siglos. Amn. Efesios 3:20, 21