Oracin Vespertina Diaria

Aleluya! Cristo ha resucitado
Es verdad! El Seor ha resucitado. Aleluya!

Confesin de Pecado
Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazn; no hemos amado a nuestro prjimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdnanos; as tu voluntad ser nuestra alegra y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amn.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Seor, nos fortalezca en toda bondad y por el poder del Espritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amn.

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Luz Alegrante Phos hilaron
Luz alegrante,
claridad pura del sempiterno Padre celestial,
Jesucristo, santo y bendito:

Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,
y nuestros ojos miran la luz vespertina,
te alabamos con himnos, oh Dios: Padre,
Hijo y Espritu Santo.

Digno eres de ser alabado en todos los tiempos
con voces gozosas,
oh Hijo de Dios, Dador de la vida;
por tanto te glorifica el universo entero.

Salmo 119:121-144
Ayin
Lo que es justo y recto he hecho; *
no me entregues a mis opresores.
Afianza a tu siervo para bien; *
no permitas que los soberbios me opriman.
Mis ojos han desfallecido, aguardando tu salvacin *
y tu promesa de justicia.
Haz con tu siervo segn tu misericordia, *
y ensame tus estatutos.
Tu siervo soy; dame entendimiento *
para conocer tus decretos.
Es hora de que actes, oh Seor, *
porque han quebrantado tu ley.
En verdad, yo amo tus mandamientos, *
ms que el oro, ms que las piedras preciosas.
Sobre todo estimo rectos tus mandamientos; *
aborrezco el camino de la mentira.
Pe
Maravillosos son tus decretos; *
por tanto, los guardo de todo corazn.
La revelacin de tu palabra ilumina; *
hace entender a los inocentes.
Abro la boca y jadeo; *
anso tus mandamientos.
Vulvete a m, y ten misericordia, *
como acostumbras con los que aman tu Nombre.
Afirma mis pasos con tu palabra; *
que ninguna iniquidad me domine.
Resctame de los que me oprimen, *
y guardar tus mandamientos.
Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo, *
y ensame tus estatutos.
Ros de aguas brotan de mis ojos *
a causa de los que no guardan tu ley.
Tsade
Justo eres t, oh Seor, *
y rectos son tus juicios.
Has promulgado tus decretos *
con justicia y suma fidelidad.
La indignacin me ha consumido, *
porque mis enemigos se olvidan de tus palabras.
Tu palabra ha pasado las ms duras pruebas, *
y tu siervo la atesora.
Pequeo soy e insignificante, *
pero no olvido tus mandamientos.
Tu justicia es justicia eterna, *
y tu ley es la verdad.
Afliccin y angustia se han apoderado de m, *
mas tus mandamientos son mi delicia.
La rectitud de tus decretos es eterna; *
dame entendimiento, y vivir.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

San Mateo 8:28-34
Al llegar a la otra orilla, a la tierra de Gadara, dos endemoniados salieron de entre los sepulcros y vinieron a su encuentro. Eran hombres tan salvajes que nadie se atreva a pasar por aquel camino. Y se pusieron a gritar: No te metas con nosotros, Hijo de Dios! Has venido aqu para atormentarnos antes de tiempo? A cierta distancia de all haba una gran piara de cerdos comiendo. Los demonios suplicaron a Jess: Si nos expulsas, envanos a esa piara de cerdos. Jess les dijo: Vayan. Salieron y entraron en los cerdos. Al momento toda la piara se lanz hacia el lago por la pendiente, y all se ahogaron. Los cuidadores huyeron, fueron a la ciudad y contaron todo lo sucedido, y lo que haba pasado con los endemoniados. Entonces todos los habitantes salieron al encuentro de Jess y, no bien lo vieron, le rogaron que se alejase de sus tierras.

Cntico de Mara Magnificat
San Lucas 1:46-55

Proclama mi alma la grandeza del Seor,
se alegra mi espritu en Dios mi Salvador, *
porque ha mirado la humillacin de su esclava.
Desde ahora me felicitarn todas las generaciones, *
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por m;
su Nombre es santo.
Su misericordia llega a sus fieles, *
de generacin en generacin.
El hace proezas con su brazo; *
dispersa a los soberbios de corazn.
Derriba del trono a los poderosos, *
y enaltece a los humildes.
A los hambrientos los colma de bienes, *
y a los ricos despide vacos.
Auxilia a Israel, su siervo, *
acordndose de la misericordia,
Como lo haba prometido a nuestros padres, *
en favor de Abrahn y su descendencia para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

Que esta noche sea santa, buena y pacfica,
Te rogamos, Seor.
Que tus santos ngeles nos conduzcan por los senderos de paz y de benevolencia,
Te rogamos, Seor.
Que nos perdones y absuelvas de nuestros pecados y ofensas,
Te rogamos, Seor.
Que haya paz para tu Iglesia y para todo el mundo,
Te rogamos, Seor.
Que partamos de esta vida en tu fe y temor, y no seamos condenados ante el gran tribunal de Cristo.
Te rogamos, Seor.
Que tu Espritu Santo nos una en la comunin de todos tus santos, encomendndonos los unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo,
Te rogamos, Seor.

Oh Dios, Rey de la gloria, que con gran triunfo exaltaste a tu nico Hijo Jesucristo a tu reino celestial: No nos dejes desconsolados, mas envanos tu Espritu Santo para fortalecernos y exaltarnos al mismo lugar, adonde nuestro Salvador Cristo nos ha precedido; quien vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, en gloria
eterna. Amn.

Oh Dios, t eres la vida de los que viven, la luz de los fieles, la fortaleza de los que trabajan, y el descanso de los muertos: Te damos gracias por las bendiciones del da que termina, y humildemente te suplicamos nos des tu proteccin durante la noche que comienza. Llvanos en seguridad hasta las horas del alba; por aqul que muri y resucit por nosotros, tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo. Amn.

Qudate con nosotros, Seor Jess, ahora que la noche se acerca y ha pasado el da. S nuestro compaero en el camino, enciende nuestros corazones, y despierta la esperanza, para que te conozcamos tal como te revelas en las Escrituras y en la fraccin del pan. Concede esto por amor de tu Nombre. Amn.

Vela, oh amantsimo Seor, con los que trabajan, o velan, o lloran esta noche. A tus ngeles manda que guarden a los que duermen. Cuida a los enfermos, Cristo Seor; otorga reposo a los cansados, bendice a los moribundos, consuela a los que sufren, compadcete de los afligidos, escuda a los gozosos. Todo esto te pedimos por tu gran amor. Amn.

Puede seguir intercesiones y acciones de gracias.

Accin de Gracias en General
Dios omnipotente, Padre de toda misericordia, nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente te damos gracias por todo tu amor y benignidad a nosotros y a todos los seres humanos. Te bendecimos por nuestra creacin, preservacin y todas las bendiciones de esta vida; pero sobre todo por tu amor inmensurable en la redencin del mundo por nuestro Seor Jesucristo; por los medios de gracia, y la esperanza de gloria. Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades de tal manera que, con un corazn verdaderamente agradecido, proclamemos tus alabanzas, no slo con nuestros labios, sino tambin con nuestras vidas, entregndonos a tu servicio y caminando en tu presencia, en santidad y justicia, todos los das de nuestra vida; por Jesucristo nuestro Seor, a quien, contigo y el Espritu Santo, sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros, puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemos pedir o pensar: Gloria a l en la Iglesia de generacin en generacin, y en Cristo Jess por los siglos de los siglos. Amn. Efesios 3:20, 21