Oracin Vespertina Diaria

Aleluya! Cristo ha resucitado
Es verdad! El Seor ha resucitado. Aleluya!

Confesin de Pecado
Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazn; no hemos amado a nuestro prjimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdnanos; as tu voluntad ser nuestra alegra y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amn.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Seor, nos fortalezca en toda bondad y por el poder del Espritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amn.

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Luz Alegrante Phos hilaron
Luz alegrante,
claridad pura del sempiterno Padre celestial,
Jesucristo, santo y bendito:

Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,
y nuestros ojos miran la luz vespertina,
te alabamos con himnos, oh Dios: Padre,
Hijo y Espritu Santo.

Digno eres de ser alabado en todos los tiempos
con voces gozosas,
oh Hijo de Dios, Dador de la vida;
por tanto te glorifica el universo entero.

Salmo 105:23-45
Israel entr en Egipto, *
y Jacob se hosped en la tierra de Cam.
El Seor hizo a su pueblo sumamente fecundo; *
lo hizo ms fuerte que sus enemigos.
Les cambi el corazn para que aborreciesen a su pueblo,
y trataron injustamente a sus siervos.
Envi a Moiss, su siervo, *
y a Aarn, al cual escogi.
Hicieron contra ellos las seales de Dios, *
y sus prodigios en la tierra de Cam.
Envi tinieblas, y oscureci, *
pero los egipcios se rebelaron contra sus palabras.
Volvi sus aguas en sangre, *
e hizo morir sus peces.
Su tierra se infest de ranas, *
hasta en las cmaras de sus reyes.
Habl, y vinieron enjambres de moscas, *
piojos por todo su territorio.
Les dio granizo por lluvia, *
y llamas de fuego en toda la tierra.
Asol sus vias y sus higueras, *
y destroz todos los rboles del pas.
Habl, y vinieron langostas, *
y saltamontes sin nmero;
Comieron toda la hierba de su pas, *
y devoraron el fruto de sus campos.
Hiri de muerte a los primognitos de su tierra, *
a las primicias de todo su vigor.
Sac a su pueblo con plata y oro; *
entre sus tribus nadie tropezaba.
Egipto se alegr de su xodo, *
porque pavor cay sobre ellos.
Puso el Seor una nube por cubierta, *
y fuego para alumbrar la noche.
Pidieron, e hizo venir codornices; *
los saci de pan del cielo.
Abri la pea, y fluyeron aguas; *
corrieron como un ro por los sequedales.
Se acord de su santo pacto, *
y de Abrahn, su siervo.
As sac a su pueblo con gozo, *
con jbilo a sus escogidos.
Les dio las tierras de las naciones, *
y el fruto del trabajo de otros pueblos,
Para que guardasen sus estatutos *
y cumpliesen sus leyes.
Aleluya!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

San Lucas 10:25-37
Un maestro de la ley fue a hablar con Jess, y para ponerlo a prueba le pregunt: Maestro, qu debo hacer para alcanzar la vida eterna? Jess le contest: Qu est escrito en la ley? Qu es lo que lees? El maestro de la ley contest: 'Ama al Seor tu Dios con todo tu corazn, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente'; y 'ama a tu prjimo como a ti mismo.' Jess le dijo: Has contestado bien. Si haces eso, tendrs la vida. Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jess: Y quin es mi prjimo? Jess entonces le contest: Un hombre iba por el camino de Jerusaln a Jeric, y unos bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa; lo golpearon y se fueron, dejndolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino; pero al verlo, dio un rodeo y sigui adelante. Tambin un levita lleg a aquel lugar, y cuando lo vio, dio un rodeo y sigui adelante. Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, al verlo, sinti compasin. Se acerc a l, le cur las heridas con aceite y vino, y le puso vendas. Luego lo subi en su propia cabalgadura, lo llev a un alojamiento y lo cuid. Al da siguiente, el samaritano sac el equivalente al salario de dos das, se lo dio al dueo del alojamiento y le dijo: 'Cuide a este hombre, y si gasta usted algo ms, yo se lo pagar cuando vuelva.' Pues bien, cul de esos tres te parece que se hizo prjimo del hombre asaltado por los bandidos? El maestro de la ley contest: El que tuvo compasin de l. Jess le dijo: Pues ve y haz t lo mismo.

Cntico de Mara Magnificat
San Lucas 1:46-55

Proclama mi alma la grandeza del Seor,
se alegra mi espritu en Dios mi Salvador, *
porque ha mirado la humillacin de su esclava.
Desde ahora me felicitarn todas las generaciones, *
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por m;
su Nombre es santo.
Su misericordia llega a sus fieles, *
de generacin en generacin.
El hace proezas con su brazo; *
dispersa a los soberbios de corazn.
Derriba del trono a los poderosos, *
y enaltece a los humildes.
A los hambrientos los colma de bienes, *
y a los ricos despide vacos.
Auxilia a Israel, su siervo, *
acordndose de la misericordia,
Como lo haba prometido a nuestros padres, *
en favor de Abrahn y su descendencia para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

Que esta noche sea santa, buena y pacfica,
Te rogamos, Seor.
Que tus santos ngeles nos conduzcan por los senderos de paz y de benevolencia,
Te rogamos, Seor.
Que nos perdones y absuelvas de nuestros pecados y ofensas,
Te rogamos, Seor.
Que haya paz para tu Iglesia y para todo el mundo,
Te rogamos, Seor.
Que partamos de esta vida en tu fe y temor, y no seamos condenados ante el gran tribunal de Cristo.
Te rogamos, Seor.
Que tu Espritu Santo nos una en la comunin de todos tus santos, encomendndonos los unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo,
Te rogamos, Seor.

Oh Dios, Rey de la gloria, que con gran triunfo exaltaste a tu nico Hijo Jesucristo a tu reino celestial: No nos dejes desconsolados, mas envanos tu Espritu Santo para fortalecernos y exaltarnos al mismo lugar, adonde nuestro Salvador Cristo nos ha precedido; quien vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, en gloria
eterna. Amn.

Oh Dios, t eres la vida de los que viven, la luz de los fieles, la fortaleza de los que trabajan, y el descanso de los muertos: Te damos gracias por las bendiciones del da que termina, y humildemente te suplicamos nos des tu proteccin durante la noche que comienza. Llvanos en seguridad hasta las horas del alba; por aqul que muri y resucit por nosotros, tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo. Amn.

Qudate con nosotros, Seor Jess, ahora que la noche se acerca y ha pasado el da. S nuestro compaero en el camino, enciende nuestros corazones, y despierta la esperanza, para que te conozcamos tal como te revelas en las Escrituras y en la fraccin del pan. Concede esto por amor de tu Nombre. Amn.

Vela, oh amantsimo Seor, con los que trabajan, o velan, o lloran esta noche. A tus ngeles manda que guarden a los que duermen. Cuida a los enfermos, Cristo Seor; otorga reposo a los cansados, bendice a los moribundos, consuela a los que sufren, compadcete de los afligidos, escuda a los gozosos. Todo esto te pedimos por tu gran amor. Amn.

Puede seguir intercesiones y acciones de gracias.

Accin de Gracias en General
Dios omnipotente, Padre de toda misericordia, nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente te damos gracias por todo tu amor y benignidad a nosotros y a todos los seres humanos. Te bendecimos por nuestra creacin, preservacin y todas las bendiciones de esta vida; pero sobre todo por tu amor inmensurable en la redencin del mundo por nuestro Seor Jesucristo; por los medios de gracia, y la esperanza de gloria. Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades de tal manera que, con un corazn verdaderamente agradecido, proclamemos tus alabanzas, no slo con nuestros labios, sino tambin con nuestras vidas, entregndonos a tu servicio y caminando en tu presencia, en santidad y justicia, todos los das de nuestra vida; por Jesucristo nuestro Seor, a quien, contigo y el Espritu Santo, sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros, puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemos pedir o pensar: Gloria a l en la Iglesia de generacin en generacin, y en Cristo Jess por los siglos de los siglos. Amn. Efesios 3:20, 21