Fiesta de San Felipe y Santiago

Oracin Matutina Diaria

Aleluya! Cristo ha resucitado
Es verdad! El Seor ha resucitado. Aleluya!

Invitatorio y Salterio

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo:
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Aleluya! Es verdad, el Seor ha resucitado: vengan y adormosle. Aleluya!

Cristo Nuestra Pascua Pascha nostrum
Corintios 5:7-8; Romanos 6:9-11; Corintios 15:20-22

Aleluya!
Cristo, nuestra Pascua, se ha sacrificado por nosotros. *
Celebremos la fiesta!
No con la vieja levadura, la levadura de malicia y de maldad, *
sino con el pan zimo de sinceridad y verdad. Aleluya!

Cristo, siendo resucitado de los muertos, ya no muere; *
la muerte ya no tiene seoro sobre l.
Su muerte fue un morir al pecado de una vez para siempre, *
mas su vida es un vivir para Dios.
As tambin ustedes, considrense muertos al pecado, *
pero vivos para Dios en Jesucristo nuestro Seor.
Aleluya!

Cristo ha sido resucitado de los muertos, *
primicia de los que durmieron;
Porque habiendo venido por un hombre la muerte, *
tambin por un hombre vino la resurreccin de los muertos.
Pues as como en Adn mueren todos, *
as tambin en Cristo todos sern vivificados. Aleluya!

Salmo 119:137-160
Tsade
Justo eres t, oh Seor, *
y rectos son tus juicios.
Has promulgado tus decretos *
con justicia y suma fidelidad.
La indignacin me ha consumido, *
porque mis enemigos se olvidan de tus palabras.
Tu palabra ha pasado las ms duras pruebas, *
y tu siervo la atesora.
Pequeo soy e insignificante, *
pero no olvido tus mandamientos.
Tu justicia es justicia eterna, *
y tu ley es la verdad.
Afliccin y angustia se han apoderado de m, *
mas tus mandamientos son mi delicia.
La rectitud de tus decretos es eterna; *
dame entendimiento, y vivir.
Cof
Clamo con todo mi corazn; *
respndeme, oh Seor, y guardar tus estatutos.
A ti clamo; oh, que t me salvaras! *
Guardar tus decretos.
Me anticipo al alba, pidiendo socorro, *
porque en tu palabra espero.
Velan mis ojos en las vigilias de la noche, *
para meditar en tu promesa.
Escucha mi voz, oh Seor, conforme a tu misericordia; *
segn tus juicios, vivifcame.
Se acercan los que me persiguen con malicia; *
estn muy lejos de tu ley.
Cercano ests t, oh Seor, *
y todos tus mandamientos son verdad.
Por tus decretos hace mucho he sabido *
que los has establecido para siempre.
Resh
Mira mi humillacin y lbrame, *
porque no olvido tu ley.
Defiende mi causa y redmeme; *
dame vida conforme a tu promesa.
Lejos est de los malvados la salvacin, *
porque no estudian tus estatutos.
Grande es tu compasin, oh Seor; *
preserva mi vida conforme a tus juicios.
Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, *
mas de tus decretos no me he apartado.
Veo a los infieles, y me disgusto, *
porque no han guardado tu palabra.
Mira, oh Seor, cmo amo tus mandamientos! *
Por tu misericordia, preserva mi vida.
La esencia de tu palabra es la verdad; *
eternos son todos tus justos juicios.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

Job 23:1-12
Una vez ms mis quejas son amargas
porque Dios ha descargado su mano sobre m.
Ojal supiera yo dnde encontrarlo,
y cmo llegar a donde vive!
Presentara ante l mi caso,
pues me sobran argumentos.
Ya sabra cmo responder
a lo que l me contestara!
Pero l no usara la fuerza como argumento,
sino que me escuchara
y reconocera que tengo la razn;
me declarara inocente,
me dejara libre para siempre!
Pero busco a Dios en el oriente, y no est all;
lo busco en el occidente, y no lo encuentro.
Me dirijo al norte, y no lo veo;
me vuelvo al sur, y no lo percibo.
l conoce cada uno de mis pasos;
puesto a prueba, saldr puro como el oro.
Yo siempre he seguido sin desviarme
el camino que l me ha sealado.
Siempre he cumplido sus leyes y mandatos,
y no mi propia voluntad.

Cntico de Alabanza Benedictus es, Domine
Daniel (dc) 3:26, 52-56

Bendito eres t, Seor Dios de nuestros padres; *
digno de alabanza, eres bendito.
Bendito el fulgor de tu santo Nombre, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.
Bendito eres en el templo de tu santa gloria, *
en el trono de tu reino eres bendito.
Bendito eres, sentado sobre querubines, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.
Bendito t, que sondeas los abismos; *
en la bveda celeste eres bendito.
Bendito t: Padre, Hijo y Espritu Santo, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.

San Juan 1:43-51
Al da siguiente, Jess decidi ir a la regin de Galilea. Encontr a Felipe, y le dijo: Sgueme. Este Felipe era del pueblo de Betsaida, de donde eran tambin Andrs y Pedro. Felipe fue a buscar a Natanael, y le dijo: Hemos encontrado a aquel de quien escribi Moiss en los libros de la ley, y de quien tambin escribieron los profetas. Es Jess, el hijo de Jos, el de Nazaret. Dijo Natanael: Acaso de Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le contest: Ven y comprubalo. Cuando Jess vio acercarse a Natanael, dijo: Aqu viene un verdadero israelita, en quien no hay engao. Natanael le pregunt: Cmo es que me conoces? Jess le respondi: Te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera. Natanael le dijo: Maestro, t eres el Hijo de Dios, t eres el Rey de Israel! Jess le contest: Me crees solamente porque te he dicho que te vi debajo de la higuera? Pues vas a ver cosas ms grandes que estas. Tambin dijo Jess: Les aseguro que ustedes vern el cielo abierto, y a los ngeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

Cntico al Cordero Dignus es
Apocalipsis 4:11; 5:9-10, 13

Digno es, Seor nuestro Dios, *
atribuirte la gloria, el honor y el poder;
Porque t has creado el universo, *
y por tu voluntad existi y fue creado.
Y digno es atribuir lo mismo a ti, Cordero inmolado, *
porque con tu sangre compraste para Dios,
De toda raza, lengua, pueblo y nacin, *
un reino de sacerdotes para servir a nuestro Dios.
Por tanto, al que est sentado en el trono, *
y a Cristo el Cordero,
Sean adoracin y honor, gloria y seoro, *
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Dios todopoderoso, que diste gracia y fortaleza a tus apstoles Felipe y Santiago para dar testimonio de la verdad: Concede que, recordando su victoria de fe, glorifiquemos, tanto en la vida como en la muerte, el Nombre de nuestro Seor Jesucristo; que vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.
Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14