Oracin Matutina Diaria

Este es el da en que actu el Seor; regocijmonos y alegrmonos en l. Salmo 118:24

Invitatorio y Salterio

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

La tierra es del Seor, pues l la hizo: vengan y adormosle.

Venite Salmo 95:1-7
Vengan, cantemos alegremente al Seor; *
aclamemos con jbilo a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia con alabanza, *
vitorendole con cnticos;
Porque el Seor es Dios grande, *
y Rey grande sobre todos los dioses.
En su mano estn las profundidades de la tierra, *
y las alturas de los montes son suyas.
Suyo el mar, pues l lo hizo, *
y sus manos formaron la tierra seca.
Vengan, adoremos y postrmonos; *
arrodillmonos delante del Seor nuestro Hacedor;
Porque l es nuestro Dios;
nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. *
Ojal escuchen hoy su voz!

Salmo 38
Oh Seor, no me reprendas en tu furor, *
ni me castigues en tu ira;
Porque tus saetas me han herido, *
y sobre m ha descendido tu mano.
No hay salud en mi carne a causa de tu ira; *
no hay integridad en mi cuerpo a causa de mi pecado;
Porque mis iniquidades me abruman; *
como carga pesada exceden mis fuerzas.
Hieden y supuran mis llagas, *
a causa de mi locura.
Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera; *
ando enlutado todo el da.
Mis lomos estn llenos de ardor, *
y no hay salud en mi carne.
Estoy completamente abatido y sin poder; *
gimo a causa del lamento de mi corazn.
Oh Soberano, delante de ti estn todos mis deseos, *
y mi suspiro no te es oculto.
Mi corazn palpita, me ha abandonado el vigor, *
y aun la luz de mis ojos me falta.
Mis amigos y mis compaeros se apartan de mi afliccin, *
y mis vecinos se alelan.
Los que buscan mi vida me ponen trampas; *
los que procuran mi dao hablan de mi ruina,
y conspiran todo el da contra m.
Mas yo, como si fuera sordo, no oigo, *
y como mudo que no abre la boca.
Soy, pues, como el que no oye, *
y en cuya boca no hay reprensiones.
Pero a ti, oh Seor, he esperado; *
t responders, oh Seor Dios mo;
Porque dije: "No se burlen de m; *
cuando mi pie resbale, no canten triunfo".
Pues yo estoy a punto de caer, *
y mi dolor est delante de m continuamente.
Por tanto confesar mi ofensa, *
y me contristar por mi pecado.
Mis enemigos gratuitos estn vivos y fuertes, *
y son muchos los que me aborrecen sin razn.
Los que pagan mal por bien me infaman, *
porque sigo lo que es bueno.
No me desampares, oh Seor; *
Dios mo, no te alejes de m.
Apresrate a socorrerme, *
mi Soberano y Salvador.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

Proverbios 17:1-20
Ms vale comer pan duro y vivir en paz
que tener muchas fiestas y vivir peleando.
2
El siervo capaz llega a ser amo del hijo indigno,
y tiene parte en la herencia como los otros hermanos.
3
El oro y la plata, el fuego los prueba;
los pensamientos los prueba el Seor.
4
El malvado y el mentiroso
hacen caso de las malas lenguas.
5
El que se burla del pobre ofende a su Creador;
el que se alegra de su desgracia no quedar sin castigo.
6
La corona de los ancianos son sus nietos;
el orgullo de los hijos son sus padres.
7
Ni al tonto le sienta bien el hablar con elegancia,
ni al hombre respetable el hablar con engaos.
8
El que practica el soborno cree tener poderes mgicos,
pues alcanza el xito en todo lo que emprende.
9
Quien pasa por alto la ofensa, crea lazos de amor;
quien insiste en ella, aleja al amigo.
10
Cala ms un regao en el entendido
que cien azotes en el necio.
11
El revoltoso slo busca pelea,
pero le enviarn un mensajero cruel.
12
Vale ms toparse con una osa furiosa
que con un necio empeado en algo.
13
Jams el mal se apartar de la casa
del que paga mal por bien.
14
Ro desbordado es el pleito que se inicia;
vale ms retirarse que complicarse en l.
15
Perdonar al culpable y condenar al inocente
son dos cosas que no soporta el Seor.
16
Por qu viene el necio, dinero en mano,
a comprar sabidura, si no tiene entendimiento?
17
Un amigo es siempre afectuoso,
y en tiempos de angustia es como un hermano.
18
El imprudente da fianza por su amigo
y se hace responsable de l.
19
Al que le gusta ofender, le gusta pelear;
el fanfarrn provoca su propia ruina.
20
Jams la mente perversa se encontrar con el bien;
la lengua embustera caer en la desgracia.

Tercer Cntico de Isaas Surge, illuminare
Isaas 60:13, 11a, 14c, 18-19

Surge, ilumina, pues ha llegado tu luz, *
y la gloria del Seor sobre ti ha amanecido.
Mira cmo las tinieblas cubren la tierra, *
y densa oscuridad a los pueblos.
Mas sobre ti amanece el Seor, *
y su gloria aparece sobre ti.
Corrern las naciones a tu luz, *
y los reyes a la claridad de tu alborada.
Abiertas de continuo estarn tus puertas; *
ni de da ni de noche se cerrarn.
Te llamarn la Ciudad del Seor, *
la Sin del Santo de Israel.
No se oir ms de violencia en tu tierra, *
ni de ruina o destruccin en tus fronteras.
Llamars a tus murallas, Salvacin, *
y a tus puertas, Alabanza.
El sol no ser para ti ya ms tu luz del da, *
ni de noche necesitars el lustre de la luna.
Tendrs al Seor por luz eterna, *
y tu Dios ser tu gloria.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

1 Timoteo 3:1-16
Si alguien aspira al cargo de presidir la comunidad, a un buen trabajo aspira. 2 Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible. Debe ser esposo de una sola mujer y llevar una vida seria, juiciosa y respetable. Debe estar siempre dispuesto a hospedar gente en su casa; debe ser apto para ensear; 3 no debe ser borracho ni amigo de peleas, sino bondadoso, pacfico y desinteresado en cuanto al dinero. 4 Debe saber gobernar bien su casa y hacer que sus hijos sean obedientes y de conducta digna; 5 porque si uno no sabe gobernar su propia casa, cmo podr cuidar de la iglesia de Dios? 6 Por lo tanto, el dirigente no debe ser un recin convertido, no sea que se llene de orgullo y caiga bajo la misma condenacin en que cay el diablo. 7 Tambin debe ser respetado entre los no creyentes, para que no caiga en deshonra y en alguna trampa del diablo.

8 Asimismo, los diconos deben ser hombres respetables, que nunca falten a su palabra ni sean dados a emborracharse ni a desear ganancias mal habidas. 9 Deben apegarse a la verdad revelada en la cual creemos, y vivir con conciencia limpia. 10 Primero deben pasar un perodo de prueba, y despus, si no hay nada en contra de ellos, podrn servir como diconos. 11 Igualmente, las mujeres deben ser respetables, no chismosas, serias y fieles en todo. 12 Un dicono debe ser esposo de una sola mujer, y saber gobernar bien a sus hijos y su propia casa. 13 Porque los diconos que realizan bien su trabajo, se hacen dignos de un lugar de honor, y podrn gozar de gran tranquilidad gracias a su fe en Cristo Jess.

14 Espero ir pronto a verte; pero te escribo esto 15 para que, si me retraso, sepas cmo debe portarse uno en la familia de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, la cual sostiene y defiende la verdad. 16 No hay duda de que la verdad revelada de nuestra religin es algo muy grande:

Cristo se manifest en su condicin de hombre,
triunf en su condicin de espritu
y fue visto por los ngeles.
Fue anunciado a las naciones,
credo en el mundo
y recibido en la gloria.

Cntico de Zacaras Benedictus Dominus Deus
San Lucas 1:68-79

Bendito sea el Seor, Dios de Israel, *
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
Suscitndonos un poderoso Salvador *
en la casa de David su siervo,
Segn lo haba predicho desde antiguo *
por boca de sus santos profetas.
Es el Salvador que nos libra de nuestros enemigos,
y de la mano de todos los que nos odian,
Realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, *
recordando su santa alianza
y el juramento que jur a nuestro padre Abrahn;
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos, *
le sirvamos con santidad y justicia
en su presencia, todos nuestros das.
Y a ti, nio, te llamarn profeta del Altsimo, *
porque irs delante del Seor a preparar sus caminos, *
Anunciando a su pueblo la salvacin, *
el perdn de sus pecados.
Por la entraable misericordia de nuestro Dios, *
nos visitar el sol que nace de lo alto,
Para iluminar a los que viven en tinieblas y
en sombra de muerte, *
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Concede, oh Seor, que el curso de este mundo sea gobernado pacficamente por tu providencia, y que tu Iglesia pueda servirte con gozo, confianza y serenidad;
por Jesucristo nuestro Seor, que vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.
Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14