Oracin Matutina Diaria

Aleluya! Cristo ha resucitado
Es verdad! El Seor ha resucitado. Aleluya!

Invitatorio y Salterio

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo:
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

La tierra es del Seor, pues l la hizo: vengan y adormosle.

Venite Salmo 95:1-7
Vengan, cantemos alegremente al Seor; *
aclamemos con jbilo a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia con alabanza, *
vitorendole con cnticos;
Porque el Seor es Dios grande, *
y Rey grande sobre todos los dioses.
En su mano estn las profundidades de la tierra, *
y las alturas de los montes son suyas.
Suyo el mar, pues l lo hizo, *
y sus manos formaron la tierra seca.
Vengan, adoremos y postrmonos; *
arrodillmonos delante del Seor nuestro Hacedor;
Porque l es nuestro Dios;
nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. *
Ojal escuchen hoy su voz!

Salmo 72
Oh Dios, da tu juicio al Rey, *
y tu justicia al Hijo del Rey;
Para que rija a tu pueblo con justicia, *
y a tus pobres con juicio;
Para que los montes traigan prosperidad a tu pueblo, *
y los collados justicia.
Defender a los necesitados del pueblo; *
rescatar a los pobres y aplastar al opresor.
Vivir mientras duren el sol y la luna, *
de generacin en generacin.
Descender como el agua sobre el campo segado, *
como la lluvia que empapa la tierra seca.
En aquel da florecern los justos, *
y habr abundancia de paz, hasta que no haya luna.
Dominar de mar a mar, *
y del ro hasta los confines de la tierra.
Ante l se postrarn sus adversarios, *
y sus enemigos lamern el polvo.
Los reyes de Tarsis y de las islas le pagarn tributos, *
y los reyes de Sab y de Arabia le ofrecern dones.
Todos los reyes se postrarn delante de l, *
y todas las naciones le servirn;
Porque l librar al pobre que clamare, *
y al oprimido que no tuviere quien le socorra.
Tendr compasin de los humildes y de los menesterosos; *
salvar la vida de los necesitados.
De opresin y violencia redimir sus vidas, *
y la sangre de ellos ser preciosa a sus ojos.
Viva el Rey! Que le traigan el oro de Sab; *
que se ore por l continuamente,
y lo bendigan todo el da.
Que haya abundancia de grano en la tierra,
y sobrepase las cumbres de los montes; *
florezca su fruto como el Lbano,
y su grano como la hierba de la tierra.
Permanezca su Nombre para siempre,
y sea perpetuado mientras dure el sol; *
en l sean benditas todas las naciones,
y lo proclamen bienaventurado.
Bendito el Seor Dios, el Dios de Israel, *
el nico que hace maravillas!
Bendito para siempre su Nombre glorioso! *
Toda la tierra sea llena de su gloria.
Amn y Amn

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

1 Samuel 1:1-20
En un lugar de los montes de Efran, llamado Ram, viva un hombre de la familia de Suf, cuyo nombre era Elcan. Era hijo de Jeroham y nieto de Elih. Su bisabuelo fue Tohu, hijo de Suf, que perteneca a la tribu de Efran. Elcan tena dos esposas. Una se llamaba Ana, y la otra Penin. Penin tena hijos, pero Ana no los tena. Todos los aos sala Elcan de su pueblo para rendir culto y ofrecer sacrificios en Sil al Seor todopoderoso. All haba dos hijos del sacerdote El, llamados Hofn y Finees, que tambin eran sacerdotes del Seor. Cuando Elcan ofreca el sacrificio, daba su racin correspondiente a Penin y a todos los hijos e hijas de ella, pero a Ana le daba una racin especial, porque la amaba mucho, a pesar de que el Seor le haba impedido tener hijos. Por esto Penin, que era su rival, la molestaba y se burlaba de ella, humillndola porque el Seor la haba hecho estril. Cada ao, cuando iban al templo del Seor, Penin la molestaba de este modo; por eso Ana lloraba y no coma. Entonces le deca Elcan, su marido: "Ana, por qu lloras? Por qu ests triste y no comes? Acaso no soy para ti mejor que diez hijos?" En cierta ocasin, estando en Sil, Ana se levant despus de la comida. El sacerdote El estaba sentado en un silln, cerca de la puerta de entrada del templo del Seor. Y Ana, llorando y con el alma llena de amargura, se puso a orar al Seor y le hizo esta promesa: "Seor todopoderoso: Si te dignas contemplar la afliccin de esta sierva tuya, y te acuerdas de m y me concedes un hijo, yo lo dedicar toda su vida a tu servicio, y en seal de esa dedicacin no se le cortar el pelo." Como Ana estuvo orando largo rato ante el Seor, El se fij en su boca; pero ella oraba mentalmente. No se escuchaba su voz; solo se movan sus labios. El crey entonces que estaba borracha, y le dijo: Hasta cundo vas a estar borracha? Deja ya el vino! No es eso, seor contest Ana. No es que haya bebido vino ni ninguna bebida fuerte, sino que me siento angustiada y estoy desahogando mi pena delante del Seor. No piense usted que soy una mala mujer, sino que he estado orando todo este tiempo porque estoy preocupada y afligida. Vete en paz le contest El, y que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido. Muchsimas gracias contest ella. Luego Ana regres por donde haba venido, y fue a comer, y nunca ms volvi a estar triste. A la maana siguiente madrugaron y, despus de adorar al Seor, regresaron a su casa en Ram. Despus Elcan se uni con su esposa Ana, y el Seor tuvo presente la peticin que ella le haba hecho. As Ana qued embarazada, y cuando se cumpli el tiempo dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, porque se lo haba pedido al Seor.

Cntico de Alabanza Benedictus es, Domine
Daniel (dc) 3:26, 52-56

Bendito eres t, Seor Dios de nuestros padres; *
digno de alabanza, eres bendito.
Bendito el fulgor de tu santo Nombre, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.
Bendito eres en el templo de tu santa gloria, *
en el trono de tu reino eres bendito.
Bendito eres, sentado sobre querubines, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.
Bendito t, que sondeas los abismos; *
en la bveda celeste eres bendito.
Bendito t: Padre, Hijo y Espritu Santo, *
alabado y exaltado sobre todo para siempre.

Hebreos 3:1-6
Por lo tanto, hermanos, ustedes los del pueblo santo, que han sido llamados por Dios a ser suyos, consideren atentamente a Cristo Jess, el Apstol y Sumo Sacerdote, gracias al cual profesamos nuestra fe. Pues Jess ha sido fiel a Dios, que lo nombr para este servicio, como tambin Moiss fue fiel en su servicio en toda la casa de Dios. Pero a Jess se le ha concedido ms honor que a Moiss, del mismo modo que el que hace una casa recibe ms honor que la casa misma. Toda casa tiene que estar hecha por alguien; pero Dios es el que hizo todo lo que existe. As pues, Moiss, como siervo, fue fiel en toda la casa de Dios, y su servicio consisti en ser testigo de las cosas que Dios haba de decir. Pero Cristo, como Hijo, es fiel sobre esta casa de Dios que somos nosotros mismos, si mantenemos la seguridad y la alegra en la esperanza que tenemos.

Cntico al Cordero Dignus es
Apocalipsis 4:11; 5:9-10, 13

Digno es, Seor nuestro Dios, *
atribuirte la gloria, el honor y el poder;
Porque t has creado el universo, *
y por tu voluntad existi y fue creado.
Y digno es atribuir lo mismo a ti, Cordero inmolado, *
porque con tu sangre compraste para Dios,
De toda raza, lengua, pueblo y nacin, *
un reino de sacerdotes para servir a nuestro Dios.
Por tanto, al que est sentado en el trono, *
y a Cristo el Cordero,
Sean adoracin y honor, gloria y seoro, *
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Padre celestial, por tu gracia la virgen madre de tu Hijo encarnado fue bendita al llevarlo en su seno, y an ms bendita al guardar tu palabra: Concede a los que honramos la exaltacin de su humildad que sigamos el ejemplo de su devocin a tu voluntad; por Jesucristo nuestro Seor, que vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.

Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14