Oracin Vespertina Diaria

Gracia y paz a ustedes, de Dios nuestro Padre y del Seor Jesucristo. Filipenses 1:2

Confesin de Pecado
Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazn; no hemos amado a nuestro prjimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdnanos; as tu voluntad ser nuestra alegra y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amn.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Seor, nos fortalezca en toda bondad y por el poder del Espritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amn.

Oh Dios, dgnate librarnos.
Seor, apresrate a socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Luz Alegrante Phos hilaron
Luz alegrante,
claridad pura del sempiterno Padre celestial,
Jesucristo, santo y bendito:

Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,
y nuestros ojos miran la luz vespertina,
te alabamos con himnos, oh Dios: Padre,
Hijo y Espritu Santo.

Digno eres de ser alabado en todos los tiempos
con voces gozosas,
oh Hijo de Dios, Dador de la vida;
por tanto te glorifica el universo entero.

Salmo 124
Si el Seor no hubiera estado de nuestra parte, *
diga ahora Israel;
Si el Seor no hubiera estado de nuestra parte, *
cuando los enemigos se levantaron contra nosotros;
Entonces nos habran tragado vivos, *
cuando se encendi su furor contra nosotros;
Entonces nos habran sumergido las aguas, *
hasta el cuello habra subido el torrente;
Entonces hasta el cuello habran subido *
las aguas furiosas.
Bendito sea el Seor! *
No nos ha dado por presa a sus dientes.
Hemos escapado cual ave de la trampa del cazador; *
se rompi la trampa, y hemos escapado.
Nuestro auxilio est en el Nombre del Seor, *
que hizo los cielos y la tierra.

Salmo 125
Los que confan en el Seor son como el monte Sin, *
que no ser movido, sino que permanece para siempre.
Los montes rodean a Jerusaln; *
as el Seor rodea a su pueblo,
desde ahora y para siempre.
No pesar el cetro de los malvados
sobre la heredad de los justos; *
no sea que extiendan los justos sus manos a la maldad.
Haz bien, oh Seor, a los buenos, *
y a los que son rectos de corazn;
Mas a los que se desvan por sendas tortuosas,
el Seor los llevar con los malhechores, *
pero la paz sea sobre Israel.

Salmo 126
Cuando el Seor cambi la suerte de Sin, *
ramos como los que suean.
Entonces nuestra boca se llen de risa, *
y nuestra lengua de gritos de alegra.
Y decan entre las naciones: *
"Ha hecho el Seor proezas con ellos".
Proezas ha hecho el Seor con nosotros, *
y estamos sumamente alegres.
T, oh Seor, has cambiado nuestra suerte, *
como los torrentes del Neguev.
Los que sembraron con lgrimas, *
con gritos de alegra segarn.
Los que van llorando, llevando la semilla, *
volvern entre cantares, trayendo sus gavillas.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

San Juan 9:18-41
Pero los judos no quisieron creer que haba sido ciego y que ahora poda ver, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron: "Es este su hijo? Declaran ustedes que naci ciego? Cmo es que ahora puede ver?" Sus padres contestaron: "Sabemos que este es nuestro hijo, y que naci ciego; pero no sabemos cmo es que ahora puede ver, ni tampoco sabemos quin le dio la vista. Pregntenselo a l; ya es mayor de edad, y l mismo puede darles razn." Sus padres dijeron esto por miedo, pues los judos se haban puesto de acuerdo para expulsar de la sinagoga a cualquiera que reconociera que Jess era el Mesas. Por eso dijeron sus padres: "Pregntenselo a l, que ya es mayor de edad." Los judos volvieron a llamar al que haba sido ciego, y le dijeron: "Dinos la verdad delante de Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador." l les contest: "Si es pecador, no lo s. Lo que s s es que yo era ciego y ahora veo." Volvieron a preguntarle: "Qu te hizo? Qu hizo para darte la vista?" Les contest: "Ya se lo he dicho, pero no me hacen caso. Por qu quieren que se lo repita? Es que tambin ustedes quieren seguirlo?" Entonces lo insultaron, y le dijeron: "T sers discpulo de ese hombre; nosotros somos discpulos de Moiss. Y sabemos que Dios le habl a Moiss, pero de ese no sabemos ni siquiera de dnde ha salido." El hombre les contest: "Qu cosa tan rara! Ustedes no saben de dnde ha salido, y en cambio a m me ha dado la vista. Bien sabemos que Dios no escucha a los pecadores; solamente escucha a los que lo adoran y hacen su voluntad. Nunca se ha odo decir de nadie que diera la vista a una persona que naci ciega. Si este hombre no viniera de Dios, no podra hacer nada." Le dijeron entonces: "T, que naciste lleno de pecado, quieres darnos lecciones a nosotros?" Y lo expulsaron de la sinagoga. Jess oy decir que haban expulsado al ciego; y cuando se encontr con l, le pregunt: "Crees t en el Hijo del hombre?" l le dijo: "Seor, dime quin es, para que yo crea en l." Jess le contest: "Ya lo has visto: soy yo, con quien ests hablando." Entonces el hombre se puso de rodillas delante de Jess, y le dijo: "Creo, Seor." Luego dijo Jess: "Yo he venido a este mundo para hacer juicio, para que los ciegos vean y para que los que ven se vuelvan ciegos." Algunos fariseos que estaban con l, al oir esto, le preguntaron: "Acaso nosotros tambin somos ciegos?" Jess les contest: "Si ustedes fueran ciegos, no tendran culpa de sus pecados. Pero como dicen que ven, son culpables."

Cntico de Simen Nunc dimittis
San Lucas 2:29-32

Ahora despides, Seor, a tu siervo, *
conforme a tu palabra, en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, *
a quien has presentado ante todos los pueblos:
Luz para alumbrar a las naciones, *
y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.


Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

Que esta noche sea santa, buena y pacfica,
Te rogamos, Seor.
Que tus santos ngeles nos conduzcan por los senderos de paz y de benevolencia,
Te rogamos, Seor.
Que nos perdones y absuelvas de nuestros pecados y ofensas,
Te rogamos, Seor.
Que haya paz para tu Iglesia y para todo el mundo,
Te rogamos, Seor.
Que partamos de esta vida en tu fe y temor, y no seamos condenados ante el gran tribunal de Cristo.
Te rogamos, Seor.
Que tu Espritu Santo nos una en la comunin de todos tus santos, encomendndonos los unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo,
Te rogamos, Seor.

Dios todopoderoso, slo t puedes ordenar los afectos y voluntades rebeldes de los pecadores: Concede gracia a tu pueblo para amar lo que t dispones y desear lo que t prometes; a fin de que, en medio de los rpidos y variados cambios del mundo, nuestros corazones permanezcan fijos all donde se encuentran los verdaderos goces; por nuestro Seor Jesucristo, que vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amn.

Oh Dios, t eres la vida de los que viven, la luz de los fieles, la fortaleza de los que trabajan, y el descanso de los muertos: Te damos gracias por las bendiciones del da que termina, y humildemente te suplicamos nos des tu proteccin durante la noche que comienza. Llvanos en seguridad hasta las horas del alba; por aqul que muri y resucit por nosotros, tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo. Amn.

Qudate con nosotros, Seor Jess, ahora que la noche se acerca y ha pasado el da. S nuestro compaero en el camino, enciende nuestros corazones, y despierta la esperanza, para que te conozcamos tal como te revelas en las Escrituras y en la fraccin del pan. Concede esto por amor de tu Nombre. Amn.

Vela, oh amantsimo Seor, con los que trabajan, o velan, o lloran esta noche. A tus ngeles manda que guarden a los que duermen. Cuida a los enfermos, Cristo Seor; otorga reposo a los cansados, bendice a los moribundos, consuela a los que sufren, compadcete de los afligidos, escuda a los gozosos. Todo esto te pedimos por tu gran amor. Amn.

Puede seguir intercesiones y acciones de gracias.

Accin de Gracias en General
Dios omnipotente, Padre de toda misericordia, nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente te damos gracias por todo tu amor y benignidad a nosotros y a todos los seres humanos. Te bendecimos por nuestra creacin, preservacin y todas las bendiciones de esta vida; pero sobre todo por tu amor inmensurable en la redencin del mundo por nuestro Seor Jesucristo; por los medios de gracia, y la esperanza de gloria. Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades de tal manera que, con un corazn verdaderamente agradecido, proclamemos tus alabanzas, no slo con nuestros labios, sino tambin con nuestras vidas, entregndonos a tu servicio y caminando en tu presencia, en santidad y justicia, todos los das de nuestra vida; por Jesucristo nuestro Seor, a quien, contigo y el Espritu Santo, sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros, puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemos pedir o pensar: Gloria a l en la Iglesia de generacin en generacin, y en Cristo Jess por los siglos de los siglos. Amn. Efesios 3:20, 21