Oracin Matutina Diaria

Jess dijo: "Si alguno quiere venir en pos de m, niguese a s mismo, y tome su cruz, y sgame". San Marcos 8:34

Confesin de Pecado
Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazn; no hemos amado a nuestro prjimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdnanos; as tu voluntad ser nuestra alegra y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amn.

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Seor, nos fortalezca en toda bondad y por el poder del Espritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amn.

Invitatorio y Salterio

Seor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamar tu alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn. Aleluya!

Misericordioso y clemente es el Seor: vengan y adormosle.

Venite Salmo 95:1-7
Vengan, cantemos alegremente al Seor; *
aclamemos con jbilo a la Roca que nos salva.
Lleguemos ante su presencia con alabanza, *
vitorendole con cnticos;
Porque el Seor es Dios grande, *
y Rey grande sobre todos los dioses.
En su mano estn las profundidades de la tierra, *
y las alturas de los montes son suyas.
Suyo el mar, pues l lo hizo, *
y sus manos formaron la tierra seca.
Vengan, adoremos y postrmonos; *
arrodillmonos delante del Seor nuestro Hacedor;
Porque l es nuestro Dios;
nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. *
Ojal escuchen hoy su voz!

Salmo 22
Dios mo, Dios mo, Por qu me has desamparado? *
Por qu ests lejos de mi splica,
y de las palabras de mi clamor?
Dios mo, clamo de da, y no respondes; *
de noche tambin, y no hay para m reposo.
Pero t eres el Santo, *
entronizado sobre las alabanzas de Israel.
En ti esperaron nuestros antepasados; *
esperaron, y t los libraste.
Clamaron a ti, y fueron librados; *
confiaron en ti, y no fueron avergonzados.
Mas yo soy gusano, y no hombre, *
oprobio de todos y desprecio del pueblo.
Todos los que me ven, escarnecen de m; *
estiran los labios y menean la cabeza, diciendo:
"Acudi al Seor, lbrele l; *
slvele, si tanto lo quiere".
Pero t eres el que me sac del vientre, *
y me tenas confiado en los pechos de mi madre.
A ti fui entregado antes de nacer, *
desde el vientre de mi madre, t eres mi Dios.
No te alejes de m, porque la angustia est cerca, *
porque no hay quien ayude.
Me rodean muchos novillos; *
fuertes toros de Basn me circundan.
Abren sobre m las bocas, *
como len rapante y rugiente.
Soy derramado como aguas;
todos mis huesos se descoyuntan; *
mi corazn, como cera, se derrite en mis entraas.
Como un tiesto est seca mi boca;
mi lengua se pega al paladar; *
y me has puesto en el polvo de la muerte;
Porque jauras de perros me rodean,
y pandillas de malignos me cercan; *
horadan mis manos y mis pies;
contar puedo todos mis huesos.
Me miran de hito en hito, y con satisfaccin maligna; *
reparten entre s mis vestidos; sobre mi ropa echan suertes.
Mas t, oh Seor, no te alejes; *
fortaleza ma, apresrate a socorrerme.
Salva de la espada mi garganta, *
mi faz del filo del hacha.
Slvame de la boca del len, *
a este pobre, de los cuernos del bfalo.
Proclamar tu Nombre a mis hermanos; *
en medio de la congregacin te alabar.
Los que temen al Seor, albenle; *
glorifquenle, oh vstago de Jacob;
tengan miedo de l, oh descendencia de Israel;
Porque no menospreci ni abomin la afliccin de los afligidos,
ni de ellos escondi su rostro; *
sino que cuando clamaron a l, los oy.
De ti ser mi alabanza en la gran congregacin; *
mis votos pagar delante de los que le temen.
Comern los pobres, y sern saciados,
alabarn al Seor los que le buscan: *
Viva su corazn para siempre!
Se acordarn y se volvern al Seor todos los confines de la tierra, *
y todas las familias de las naciones delante de ti se inclinan
Porque del Seor es el reino, *
y l rige las naciones.
Slo ante l se postrarn los que duermen en la tierra; *
delante de l doblarn la rodilla todos los que bajan al polvo.
Me har vivir para l; mi descendencia le servir; *
ser contada como suya para siempre.
Vendrn y anunciarn al pueblo an no nacido *
los hechos asombrosos que hizo.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amn.

Las Lecciones

Jeremas 29:1, 4-13
Despus de que el rey Jeconas sali al destierro, junto con la reina madre, los criados del palacio, los jefes de Jud y Jerusaln, los artesanos y los cerrajeros, el profeta Jeremas envi desde Jerusaln una carta a los ancianos que quedaban de los desterrados, y a los sacerdotes, profetas y gente que Nabucodonosor haba llevado desterrados de Jerusaln a Babilonia. "As dice el Seor todopoderoso, el Dios de Israel, a todos los que hizo salir desterrados de Jerusaln a Babilonia: 'Construyan casas y establzcanse; planten rboles frutales y coman de su fruto. Csense, tengan hijos e hijas, y que ellos tambin se casen y tengan hijos. Aumenten en nmero all, y no disminuyan. Trabajen en favor de la ciudad a donde los desterr, y pdanme a m por ella, porque del bienestar de ella depende el bienestar de ustedes. Yo, el Seor todopoderoso, el Dios de Israel, les advierto esto: No se dejen engaar por los profetas y los adivinos que viven entre ustedes; no hagan caso de los sueos que ellos tienen. Lo que ellos les anuncian en mi nombre es mentira. Yo no los he enviado. Yo, el Seor, lo afirmo.' "El Seor dice: 'Cuando se le cumplan a Babilonia los setenta aos, actuar en favor de ustedes y les cumplir mi promesa favorable de hacerlos regresar a este lugar. Yo s los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Seor, lo afirmo. Entonces ustedes me invocarn, y vendrn a m en oracin y yo los escuchar. Me buscarn y me encontrarn, porque me buscarn de todo corazn.' "

Cntico de Penitencia Kyrie Pantokrator
Oracin de Manass 1-2, 4, 6-7, 11-15

Seor Dios, Rey del universo, *
Dios de Abrahn, de Isaac y de Jacob,
y de todo su justo linaje:
T hiciste los cielos y la tierra, *
con toda su inmensa formacin.
Ante tu presencia todas las cosas se estremecen con temor;
tiemblan a causa de tu poder.
Sin embargo, tu benigna promesa es inmensurable, *
y sobrepasa cuanto podemos sondear.
Seor, tu compasin es abundante, *
paciente y rica en misericordia.
Retienes tu mano; *
no nos castigas como lo merecemos.
Por tu gran bondad, Seor,
has prometido el perdn a los pecadores, *
para que se arrepientan de su pecado y sean salvos.
Ahora, Seor, doblo la rodilla de mi corazn, *
y apelo a ti, confiado en tu bondad misericordiosa.
He pecado, oh Seor, he pecado, *
y reconozco a fondo mi iniquidad.
Por tanto, humildemente te imploro: *
Perdname, Seor, perdname!
No permitas que perezca en mi pecado, *
ni me condenes a las honduras del abismo.
Pues t, Seor, eres Dios de los que se arrepienten, *
y en m manifestars tu benevolencia.
Indigno como soy, t me salvars,
de acuerdo con tu piedad inmensa, *
y cantar sin cesar tus alabanzas todos los das
de mi vida.
Todas las potestades celestiales te aclaman, *
y tuya es la gloria por los siglos de los siglos. Amn.

Romanos 11:13-24
Pero tengo algo que decirles a ustedes, que no son judos. Puesto que Dios me ha enviado a los no judos, yo tengo en gran estima este servicio. Quiero que algunos de mi propia raza sientan celos de ustedes, y as llevarlos a la salvacin. Pues si el rechazo de los judos ha trado al mundo la reconciliacin con Dios, qu no traer el que sean aceptados? Nada menos que vida para los que estaban muertos! Pues si el primer pan que se hace de la masa est consagrado a Dios, tambin lo est la masa entera. Y si la raz del rbol est consagrada a Dios, tambin lo estn las ramas. Al olivo, que son los judos, se le cortaron algunas de las ramas, y en su lugar se le injert el olivo silvestre, que eres t. As llegaste a tener parte en la misma raz y en la misma vida del olivo. Pero no te glores, despreciando las ramas naturales. Si lo haces, recuerda que no eres t quien sostiene a la raz, sino que la raz te sostiene a ti. Tal vez dirs: "S, pero se cortaron unas ramas para injertarme a m en el olivo." Bien, pero fueron cortadas porque no tenan fe, y t ests ah nicamente porque tienes fe. As que no te jactes, sino ms bien siente temor. Porque si Dios no perdon a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonar. Mira, pues, qu bueno es Dios, aunque tambin qu estricto. Ha sido estricto con los que cayeron, y ha sido bueno contigo. Pero tienes que vivir siempre de acuerdo con su bondad; pues de lo contrario tambin t sers cortado. Por otra parte, si los judos abandonan su incredulidad, sern injertados de nuevo; pues Dios tiene poder para volver a injertarlos. Porque si t, que por naturaleza eras un olivo silvestre, fuiste cortado e injertado contra lo natural en el olivo bueno, cunto ms los judos, que son ramas naturales del olivo bueno, sern injertados nuevamente en su propio olivo!

Cntico al Cordero Dignus es
Apocalipsis 4:11; 5:9-10, 13

Digno es, Seor nuestro Dios, *
atribuirte la gloria, el honor y el poder;
Porque t has creado el universo, *
y por tu voluntad existi y fue creado.
Y digno es atribuir lo mismo a ti, Cordero inmolado, *
porque con tu sangre compraste para Dios,
De toda raza, lengua, pueblo y nacin, *
un reino de sacerdotes para servir a nuestro Dios.
Por tanto, al que est sentado en el trono, *
y a Cristo el Cordero,
Sean adoracin y honor, gloria y seoro, *
por los siglos de los siglos. Amn.

Credo de los Apstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor.
Fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo
y naci de la Virgen Mara.
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendi a los infiernos.
Al tercer da resucit de entre los muertos.
Subi a los cielos,
y est sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo,
la santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
el perdn de los pecados,
la resurreccin de los muertos,
y la vida eterna. Amn.

Plegarias

Padre nuestro que ests en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hgase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada da.
Perdona nuestras ofensas,
como tambin nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentacin
y lbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amn.

A
Seor, mustranos tu misericordia;
Y concdenos tu salvacin.
Reviste a tus ministros de justicia;
Que cante tu pueblo de jbilo.
Establece, Seor, la paz en todo el mundo;
Porque slo en ti vivimos seguros.
Protege, Seor, a esta nacin;
Y guanos por la senda de justicia y de verdad.
Que se conozcan en la tierra tus caminos;
Y entre los pueblos tu salvacin.
Seor, que no se olvide a los necesitados;
Ni se arranque la esperanza a los pobres.
Seor, crea en nosotros un corazn limpio;
Y sustntanos con tu Santo Espritu.

Dios todopoderoso, slo t puedes ordenar los afectos y voluntades rebeldes de los pecadores: Concede gracia a tu pueblo para amar lo que t dispones y desear lo que t prometes; a fin de que, en medio de los rpidos y variados cambios del mundo, nuestros corazones permanezcan fijos all donde se encuentran los verdaderos goces; por nuestro Seor Jesucristo, que vive y reina contigo y el Espritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amn.

Dios todopoderoso, cuyo muy amado Hijo no ascendi al gozo de tu presencia sin antes padecer, ni entr en gloria sin antes ser crucificado: Concdenos, por tu misericordia, que nosotros, caminando por la va de la cruz, encontremos que sta es la va de la vida y de la paz; por Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, conocerte es vida eterna, y servirte, plena libertad: Defiende a estos tus humildes siervos de todos los asaltos de nuestros enemigos; para que, confiados en tu proteccin, no temamos la fuerza de ningn adversario; por el poder de Jesucristo nuestro Seor. Amn.

Seor Jesucristo, t extendiste tus brazos amorosos sobre el cruel madero de la cruz, para estrechar a todos los seres humanos en tu abrazo salvador: Revstenos con tu Espritu de tal manera que, extendiendo nuestras manos en amor, llevemos a quienes no te conocen a reconocerte y amarte; por el honor de tu Nombre. Amn.

Puede seguir intercesiones y acciones de gracias

Oracin de San Juan Crisstomo
Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras splicas en comn; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, t estars en medio de ellos: Realiza ahora, Seor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concdenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amn.

Bendigamos al Seor.
Demos gracias a Dios.

La gracia de nuestro Seor Jesucristo, el amor de Dios y la comunin del Espritu Santo sean con todos nosotros, ahora y siempre. Amn. 2 Corintios 13:14